La Argentina, junto con los demás países miembros del G-20 (el grupo de Estados que militan contra los subsidios agrícolas que aplican los países desarrollados), anunció que ya no habrá más negociaciones este año y que desde el 1 de enero de 2004 se consideran habilitados para litigar contra los Estados Unidos, la Unión Europea y Japón en contra del proteccionismo al agro. La medida surge del vencimiento (el 31 de diciembre de 2003) de la llamada Cláusula de Paz, por la cual se suspendieron los pedidos de investigaciones para determinar la existencia de subsidios al agro ante la Organización Mundial de Comercio (OMC). Ahora, el sector agrícola está en igualdad de condiciones con la industria para reclamar sanciones ante ese organismo internacional por la existencia de subsidios que dañen a los productores de terceros países.
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En la Argentina, y luego de las explicaciones del caso, el presidente Néstor Kirchner autorizó al Ministerio de Relaciones Exteriores a comenzar a analizar detenidamente la posibilidad de aprovechar la caída de la Cláusula. Según se sabe, ya hay equipos técnicos dentro de la Cancillería, específicamente en la Secretaría de Relaciones Económicas Internacionales, de Martín Redrado, estudiando de cerca los subsidios que la Unión Europea aplica a la producción de lácteos destinada a la exportación. Según la tesis argentina, el subsidio a la producción de lácteos de la Unión Europea le haría perder a los productores locales mercados favorables como los latinoamericanos, cercano Oriente y Europa del Este.
La Argentina no sólo estará desde el primer día de 2004 en condiciones de accionar legalmente ante la OMC, sino que efectivamente piensa dar ese paso, y no será el único país, ya que se sabe que Brasil, Sudáfrica, Chile y Egipto, todos miembros del G-20, estarían preparando presentaciones legales en contra de sectores agrícolas concretos de los Estados Unidos, Japón y la UE.