Inquietante se vuelve el déficit con Brasil

Economía

La economía de Brasil sigue avanzando a todo ritmo. Seguramente el año próximo las calificadoras de riesgo le asignarán la ansiada nota de "apta para la inversión", lo que la ubicará en el selecto grupo de países más avanzados en el mundo. Siguen comprando empresas argentinas, como es el caso reciente de Quickfood. Y hasta en la balanza comercial se imponen exportando productos que tienen un alto valor agregado. Ayer se conoció que creció 37% el déficit comercial que la Argentina tiene con su principal socio. La crisis energética hizo aumentar algunas importaciones, como las de combustibles y generadores, que se suman a las ya clásicas de automóviles y teléfonos celulares. Así, ¿quién es el que realmente gana con el modelo productivo o de dólar alto?

En setiembre, el comercio con Brasil fue deficitario en u$s 447 millones, lo que representa un aumento de 36,7% frente a un año atrás. En la magra performance del mes pasado impactó la crisis energética, de la mano de las onerosas importaciones de combustibles y de generadores eléctricos además de las ya tradicionales de automotores y celulares.

Ahora, el balance de los primeros nueve meses de 2007 arroja un déficit comercial con el vecino país de u$s 2.956 millones, prácticamente similar al del mismo período de 2006 (es 0,4% superior).

La Argentina es así uno de los mejores socios de Brasil detrás de Estados Unidos, con quien compensa los incipientes déficits con Asia -en particular con China- y Africa. El mercado argentino es el segundo principal destino de las exportaciones brasileñas. Sin embargo, no ocurre lo mismo al observar el ranking de mercados de origen de las importaciones brasileñas, donde sigue el liderazgo de EE.UU., pero se consolidaron en segundo lugar, desplazando a la Argentina, los exportadores chinos.

Todo esto ocurre en un año en que Brasil parece consolidar el despegue económico con sucesivas revisiones al alza del PBI, lo que en parte se traduce en una caída del superávit comercial por mayor incremento de las importaciones. Al respecto, cabe señalar que la abrupta caída del dólar en Brasil (ayer bajó a 1,81 real, el menor nivel desde agosto 2000) y el sostenimiento del tipo de cambio en la Argentina (en $ 3,18) brindan una ganancia de competitividad que pareciera que aún no han podido, o sabido, aprovechar los industriales argentinos.

  • Mezquindad

    Quedan ya mezquinos los planteos de que el superior crecimiento argentino tracciona las mayores importaciones desde Brasil, porque la economíade ese país parece una aspiradora de bienes intermedios y de consumos foráneos para satisfacer la creciente demanda interna.

    Los datos de la Secretaría de Comercio Exterior ( SECEX) brasileña muestran que el mes pasado las ventas externas argentinas a Brasil subieron 18,3% interanual, sumando u$s 864 millones, mientras que las brasileñas aumentaron 24,6 por ciento, a u$s 1.311 millones. En lo que va de 2006, las exportaciones argentinas acumulan un crecimiento interanual superior a las brasileñas, de 30% contra 20%. De todos modos, esto permitió apenas atemperar el desequilibrio bilateral, porque la tendencia mostraba que en 2007 se podía alcanzar otro récord (superando el de 2005 con u$s 3.674 millones).

    Desde el punto de vista del BCRA como defensor oficial del tipo de cambio, el déficit con Brasil es una grata noticia porque constituye una aspiradorade divisas descomprimiendo la oferta excedente local. Pero para algunos funcionarios del gobierno y para la propia UIA, esta performance comercial sigue siendo un dolor de cabeza, principalmente, para aquellos sectores de la entidad fabril más vulnerables a la competencia brasileña, como textiles, calzados, electrodomésticos y algunas ramas de la agroindustria.

    La SECEX señala en un informe que el aumento de las exportaciones al mercado argentino en setiembre se debió a las mayores ventas de manufacturas industriales, como automóviles y autopartes, electrónicos, máquinas y equipamientos, combustibles, plásticos y manufacturas y productos siderúrgicos.

    En particular, al analizar los datos difundidos ayer por el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, se destacan las exportaciones de motores para vehículos, vehículos de carga, tractores, calzados, motores y generadores eléctricos, aceites combustibles (que sólo les venden, además de a la Argentina, a Chipre, Paraguay y Uruguay) y laminados de acero.
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