8 de agosto 2001 - 00:00

INTERNET DARÁ PLATA, PERO EN CINCO AÑOS (08/08/2001)

«Sé que van a pasar entre tres y cinco años antes de que mis empresas ganen plata, pero sigo creyendo que Internet es el futuro.» La historia podría encuadrarse en las del tipo «Qué se hizo después de...». Después de venderle Tía a The Exxel Group en 1999, Francisco de Narváez apostó buena parte de su porción de lo obtenido por la empresa familiar a negocios en la red, a través de su holding Next International. El grupo, del que es único accionista tiene participaciones en «sites» negocio a negocio (B2B) de los que Beethoven es «la estrella». El sitio de intermediación entre empresas es compartido por el núcleo fundador (encabezado por Nicolás Pichon Rivière) y el Banco Santander Central Hispano (BSCH), que compró 45% de la empresa el año pasado. «Nuestro proyecto es generar empresas para desarrollar mercados específicos; Beethoven le sirve a BSCH para intermediar entre grandes empresas y PyMEs proveedoras; el banco tiene como clientes a 60% de las PyMEs en América latina; el negocio financiero lo hacen a través de Patagon.com, el industrial con Beethoven», explica De Narváez.

Sin embargo, el haberse alejado de los negocios del grupo Deutsch-Steuer (las dos familias que fundaron Tía en 1947) le deja tiempo para las ONG: «Estamos con un proyecto llamado Compañía Social de Equidad, a partir de un modelo canadiense. Ellos crean lo que llaman 'community access programs', que son centros en los que la gente -pagando poco, pero pagando- tiene acceso a Internet, computadoras, instructores... Acá ya abrimos ocho (los llamamos «centros digitales comunitarios») en áreas de menores recursos (Barracas, Avellaneda, La Matanza, La Paternal...)». Según el empresario, el objetivo no sólo es tratar de capacitar en el manejo de la informática a la mayor cantidad de gente posible, sino crear conciencia de que «achicar la brecha digital con los países ricos debe ser una política de Estado».
A pesar del vendaval que barrió con al menos nueve de cada diez «puntocom», De Narváez insiste en esa línea de negocios.
«Hoy está claro que había una burbuja que estalló, y que Internet es apenas un canal más de llegada a clientes (y no el único, como se pretendía hace un par de años); pero tampoco puede negarse que la red es el futuro.». Un futuro que, al menos por un lustro más, seguirá requiriéndole inversiones sin utilidades.

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