19 de abril 2005 - 00:00

Inversores eluden riesgos: más bajas en Europa y EE.UU.

Alan Greenspan
Alan Greenspan
Los mercados internacionales volvieron a cerrar con caídas generalizadas, aunque la intensidad varió según el continente. En Asia se verificaron las pérdidas más importantes del año, en Europa también hubo rojos significativos, pero Wall Street trajo algo de alivio, ya que el índice Dow Jones perdió sólo 0,16% y estuvo muy cerca de quedar en positivo.

Los inversores tuvieron en los últimos días un claro cambio de actitud, con una creciente fuga del mercado accionario hacia títulos estadounidenses. Es decir que están escapando de inversiones más riesgosas a alternativas más conservadoras.
El resultado fue una reducción de un aumento del precio del bono estadounidense, con una consiguiente caída de la tasa de interés, que pasó desde 4,50% anual hace apenas un par de semanas a 4,24% el viernes, aunque ayer trepó levemente a 4,27% anual. También se vieron beneficiados por este cambio de portafolios a activos de mayor calidad los bonos europeos.

En Tokio se vivió lo más dramático, ya que el índice Nikkei perdió 3,80%, la caída más grande de los últimos once meses.
En Europa no se salvó ningún mercado. París perdió 2,05%, Francfort 2,55% y Londres 1,32%.

El índice Dow Jones venía de perder 3,60% la semana anterior y está cerca de perforar el nivel de los 10.000 puntos. Ayer cayó 0,16% y finalizó en 10.071 puntos. Existen varios factores que están jugando en contra de las expectativas de los inversores. Entre ellos los siguientes:

• La información económicaque proviene de los Estados Unidos aumentó los temores de crecimiento a menor ritmo. Al mismo tiempo, la tasa de interés continuaría creciendo durante las próximas reuniones de la Reserva Federal, lo que también aumenta estas prevenciones.

• El aumento del precio del petróleo podría generar también un menor crecimiento mundial, tal como lo advirtió el fin de semana el FMI.

Peter Oppenheimer
, director de estrategia de Goldman Sachs en Europa, aseguró que «parecería ser que los analistas fueron demasiado optimistas respecto de la sustentabilidad del crecimiento».

El economista Luis Palma Cané aconsejó no entrar en pánico y mirar los datos positivos: «Las perspectivas de ganancias empresarias en los Estados Unidos continúan siendo muy favorables e incluso la economía mundial continúa creciendo a buen ritmo (4,3% en 2005 según el FMI), e incluso bastante por encima que el promedio de 2,5% de los últimos treinta años. Pero al tratarse de una expansión algo menor a la del año pasado puede generar un efecto de desaliento entre los inversores».

La gran incógnita continúa siendo la situación de la economía estadounidense. El año pasado creció más de 4,5% y este año lo haría a 3,6%. El gran peligro es que se produzca un «aterrizaje» más brusco que el previsto.

El mercado americano estuvo siendo afectado, además, por algunas noticias puntuales como la debilidad de General Motors, con rumores sobre la posibilidad de que ingrese en concurso preventivo (el denominado Chapter 11).

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