19 de septiembre 2007 - 00:00

Kirchner entrega a Chávez y gana el FMI

Hugo Chávez y Néstor Kirchner
Hugo Chávez y Néstor Kirchner
Sorpresivamente, la amistad que en los últimos años cultivaron el presidente Néstor Kirchner y su par venezolano Hugo Chávez podría transformarse en el «puente de plata» que acerque al país a un acuerdo con el Club de París.

Ocurre que el principal candidato para dirigir el Fondo desde octubre, el francés Dominique Strauss-Kahn, le pidió a Kirchner colaboración para alinear a Chávez. «No quiero que vote a favor mío, pero sí que entienda que ésta es una nueva etapa en el FMI», le dijo en su reciente visita a Buenos Aires. El venezolano amenazó a principios de año con renunciar al organismo, aunque todavía no lo concretó.

Strauss-Kahn ya tiene prácticamente asegurado su nombramiento en el FMI, donde reemplazará a Rodrigo de Rato. Cuenta con el apoyo de los países europeos y de Estados Unidos. Ahora procura también el respaldo del mundo emergente, donde está incluida la Argentina y la mayor parte de los países latinoamericanos. Y le preocupa que el discurso «anti-FMI» de Chávez pueda arrastrar a muchospaíses, no sólo sus aliados del continente, sino también a los que mantienen posturas pro norteamericanas.

El gobierno procuró llevar adelante estos buenos oficios, pero reclamó que el FMI tenga de aquí en más un papel activo para que la Argentina pueda destrabar la negociación de la deuda en default con el Club de París, que suma algo más de u$s 4.500 millones. Y sueña con dar una señal contundente sobre este tema para el arranque de la gestión de Cristina si gana la elección presidencial. Los principales acreedores son Estados Unidos, Alemania, Francia y Japón. Con España ya se negoció de manera separada la deuda de u$s 1.000 millones.

  • Deuda

  • Públicamente, Strauss-Kahn no se mostró demasiado abierto. Sugirió que la Argentina pague su deuda con el Club de París en efectivo, para lo cual sería necesario utilizar reservas. Una opción que el gobierno ya desechó hace tiempo. Y luego repitió lo que ya todos saben: que hace falta un acuerdo con el FMI, según lo que determina el propio estatuto de la entidad.

    La negociación, que ya se está llevando a cabo en estos momentos entre los técnicos del Ministerio de Economía y del FMI, pasa por alcanzar la fórmula de «un acuerdo sin acuerdo». Una línea de trabajo que cuenta con el visto bueno del futuro titular del organismo. A fines de octubre, cuando se realice la reunión anual del FMI y el Banco Mundial en Washington, se podrá tener una idea mucho más concreta sobre la posibilidad de llevar adelante este plan. La intención de la Argentina pasaría por suscribir una nueva línea de crédito que está a punto de habilitar el FMI y que reemplazaría al acuerdo formal. Se trata de la Línea de Aumento de Reserva (RAL-Reserve Augmentation Line), cuyo objetivo es ayudar a los países de medianos ingresos a evitar una crisis financiera repentina.

    Reemplazaría a la fracasada Línea de Crédito Contingente (CCL-Línea de Crédito Contingente), que estuvo vigente cuatro años, pero nunca fue utilizada.

    La gran ventaja de la nueva línea RAL es que puede ser suscripta sin un acuerdo en marcha. Ni siquiera haría falta que el país solicite el crédito: el FMI podría habilitar una ventanilla para que determinados países accedan al nuevo financiamiento cuando lo requieran. Claro que las variables macroeconómicas deberán estar ordenadas.

    La Argentina no tendría así que pagar el costo que implica aceptar una negociación con el Fondo y un programa con cumplimiento de metas. Tendrá que aceptar, eso sí, el pago de una «tasa de compromiso» por poder contar con los recursos que está dispuesto a proporcionar el organismo.

    De acuerdo con lo que se vienemanejando, el costo llegaría a 0,38% anual sobre el monto disponible. Por ejemplo, si fuera un acuerdo por u$s 5.000 millones, deberían pagarse cerca de u$s 20 millones anuales al organismo. Y no está claro si el gobierno estará dispuesto a asumirlo.

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar