24 de diciembre 2003 - 00:00

Kirchner, con viento a favor en 2004 por China y Brasil

Kirchner, con viento a favor en 2004 por China y Brasil
Los vientos seguirán soplando a favor de Néstor Kirchner en 2004, principalmente de la mano de las favorables perspectivas de la economía mundial, en particular China y Estados Unidos, y a nivel regional de Brasil.

Quizás China, con un mercado de 1.284 millones de habitantes, un PIB de 1.200.000 millones de dólares (u$s 961 per cápita), con tasas de crecimiento de más de 7% anual, e importaciones por 295.171 millones de dólares, sería una de las claves.

Basta sólo con señalar que en los primeros diez meses de este año la Argentina le exportó a China 2.212 millones de dólares, lo que implica un aumento de 104,8% respecto de 2002.

«Casi 40% del aumento total de las exportaciones (de este período) se dirigió a China»,
destaca un informe del Estudio Broda. Las exportaciones totales han aumentado 3.009 millones de dólares en relación con los diez primeros meses de 2002, de los cuales 1.132 millones corresponden a ventas a China.

Hay que tener en cuenta que el protagonismo de China en la economía mundial no se debe a un clásico boom de demanda por efecto de una mala cosecha en el medio oeste estadounidense ni una tormenta de granizo en el área sojera brasileña sino a un proceso de crecimiento sostenido. Lo que muchos califican como el despertar de un gigante dormido. El voraz crecimiento chino y el impacto de la tenue apertura al capitalismo llevaron a que el mercado consumidor chino demande más de todo. Desde alimentos, materias primas, bienes de consumo durable hasta bienes suntuarios.

• Siderurgia

Un claro ejemplo del boom de demanda chino es el sector siderúrgico. Así lo explica Daniel Novegil, vicepresidente ejecutivo de Techint, al señalar que la producción mundial de acero crece entre 1998 y 2004 más de 223 millones de toneladas (+29%) alcanzando a 1.000 millones, mientras que en el caso chino la producción aumenta 111 millones de toneladas (+97%) llegando el próximo año a 228 millones. Ahora bien, el consumo de acero a nivel mundial se incrementa en dicho período 34%, unos 263 millones de toneladas, ascendiendo a cerca de 1.046 millones. China por su parte aumenta el consumo de acero de 132 millones de toneladas a 320 millones (+143%). De modo que el incremento de la demanda china de acero entre 1998 y 2004 es 35% superior a la del mundo.

El gobierno de
Kirchner tendrá un contexto internacional muy favorable así como lo muestran los pronósticos de los principales mercados de destino de las exportaciones argentinas. Para 2004 se estima que Brasil crecerá no menos de 3%; Chile más de 4%; el área del NAFTA entre 3,5% y 4%; Europa, 1,5% y 2,5% promedio; y China más de 7,5 por ciento.

«La economía está creciendo con bases sólidas, hay un buen ciclo económico por factores locales y externos. Pero lo externo va a mejorar todavía más porque a esta locomotora que era China, y más recientemente Estados Unidos, se suma Brasil que este año estuvo dormido y Japón que está teniendo un crecimiento interesante que puede arrastrar a Europa», sostuvo el economista
Javier González Fraga.

En los primeros diez meses de 2003 las exportaciones crecieron 14% respecto del año anterior al alcanzar 24.547 millones de dólares.
El principal destino de las exportaciones argentinas es Brasil con 3.818 millones de dólares (a pesar de registrar una merma de 7% en el año), le sigue China con 2.212 millones (con gran protagonismo de la soja y subproductos) y luego Estados Unidos. Respecto a los bloques comerciales primero se ubica la Unión Europa con 4.818 millones de dólares en ese período, luego el Mercosur y detrás el NAFTA con 3.461 millones. También se destaca Chile con más de 2.000 millones de dólares. De forma tal que los principales compradores de productos argentinos tendrán en 2004 una tasa de crecimiento económico alentadora. Nadie soslaya el efecto que tiene el aumento del PIB sobre las importaciones.

Claro que no todo será un campo de rosas para
Kirchner en 2004 debido a las dudas que plantea la tendencia del gasto público que ha crecido, según la Fundación Mediterránea, a 18,3 por ciento del PIB cuando un año antes era 17 por ciento. A esto se le agrega la señal contradictoria para los mercados de que el Banco Central continúe comprando dólares en lugar de hacerlo el Tesoro Nacional con parte del superávit primario.

Todo ello enmarcado bajo la perspectiva de que el país consolida su retorno a un esquema agroexportador.

De todos modos, la economía argentina promete repetir un muy buen año en 2004, con tasas de crecimiento no inferiores a 5 por ciento.

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