Kirchner y alimentarias discuten mañana precios
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Felisa Miceli almorzó ayer en COPAL, donde (obviamente) se habló de precios. La flanquean Juan Almirón (bebidas), Hugo Krajnc (Cargill y ex compañero de facultad de la ministra) y el dueño de casa, Alberto Alvarez Gaiani.
A la mesa con la ministra se sentaron Alberto Alvarez Gaiani (presidente de COPAL), Pablo Devoto (Nestlé), Federico Nicholson (Ledesma), Adrián Kaufmann Brea (Arcor), Alberto Pizzi (Kraft Foods), Hugo Krajnc (Cargill), Martín Cabrales (Café Cabrales), Horacio-Aranguren (Molinos), Guillermo Padilla (licoreras), Marcelo Altuna (SanCor), Félix Pereyra (Unilever), Juan Almirón (gaseosas) y Osvaldo Capellini (La Serenísima). «La reunión estaba agendada desde hace 45 días; no se convocó para hablar del tema precios específicamente, pero sería tonto negar que fue la cuestión que primó a lo largo del almuerzo», admitió a este diario uno de los comensales. «Muchos le dijimos que es poco menos que ilusorio pensar en sostener todos los precios a los niveles actuales durantemás de un año, porque hay materias primas importadas y commodities que están subiendo y fuerte. La ministra no lo aceptó de manera explícita, pero tampoco negó de plano la posibilidad».
Concretamente, sector por sector fueron exponiéndole las complicaciones que presentan al plan oficial de control de precios subas como las del café o el cacao, y sobre todo de las harinas ante el alza internacional del precio del trigo.
La funcionaria repitió con algunos agregados y quitas el panorama macroeconómico que presentó la semana pasada en la Conferencia Industrial de la UIA en Córdoba, y recordó que el año próximo se volcarán al mercado del consumo más de $ 4.000 millones, producto de los reajustes en las jubilaciones.
«A la ministra no se le escapa, creo que hay productos mucho más complicados que otros en cuanto a mantener los precios. También es un hecho que es imposible controlar todas las bocas de venta del país, por lo que la dispersión de valores será inevitable», dijo otro empresario que estuvo en el almuerzo.
En lo que coincidieron varios de los consultados es que «no la pusimos en la situación de tener que definirse si el congelamiento hasta 2007 es factible o no; habría sido una torpeza. Pero nos quedó la impresión de que entendió lo difícil que sería plantearse ese objetivo». El informante incluso llegó a decir que la ministra habría sugerido que en algunos casos puntuales, de productos afectados por mayores costos, se podría estudiar algún alza compensatoria. Esto chocará seguramente con la posición de Moreno, que afirma que las alimentarias pueden compensar esos quebrantos con los márgenes que obtienen de otros productos de mayor valor.




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