La aerolínea brasileña Varig quedó hoy a un paso de la bancarrota, al rechazar la asamblea de acreedores un nuevo plan de recuperación de la empresa.
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La aprobación del plan por parte de la asamblea de acreedores era condición esencial para la realización de una subasta de venta de la compañía en la que, por un precio mínimo de 24 millones de dólares, serían ofertadas las concesiones de vuelo, las aeronaves y el programa de millas de Varig.
El resultado de la asamblea realizada ayer en Río de Janeiro será ahora elevado a la Justicia brasileña, que tendrá la palabra final sobre el destino de la compañía.
Los empleados de la empresa y los acreedores estatales de Varig aprobaron el plan de recuperación que, sin embargo, fue rechazado por las empresas de leasing de aviones y por el fondo de pensión Aeros.
La empresa Deloitte, designada por la Justicia para administrar Varig, advirtió que la compañía aérea -que acumula deudas por unos 3.600 millones de dólares- quebrará en caso de que no sea vendida antes de agosto.