29 de septiembre 2004 - 00:00

"La Argentina no se beneficia del crecimiento de Brasil"

"No creo que el actual proceso de crecimientode Brasil sea relevante para el comportamiento de las exportaciones argentinas. Este año puede preverse un aumento de las ventas externas de sólo u$s 600 millones respecto de 2003», sostuvo el economista Juan Soldano Deheza, de Cátia Vasconcelos.

Para 2005, la consultora espera que se observe una desaceleración de la actual tasa de crecimiento de la economía brasileña, con lo cual, « excepto que se produzca un fuerte proceso de apreciación del tipo de cambio, nos parece que, aunque las exportaciones argentinas continuarán creciendo, lo harán a un ritmo inferior al del conjunto del resto de las importaciones», advierte el economista en diálogo con Ambito Financiero. Soldano cree que este comportamiento tiene visos de ser permanente, «dada la estructura productiva argentina, que no parece ser capaz de satisfacer los crecientes requerimientos en términos de calidad y tecnología de insumos, y partes que permitan convertir al país en un socio privilegiado del formidable salto exportador de Brasil».

A continuación, lo más relevante del diálogo con este diario.

• Expectativas

Periodista: ¿Cuáles serán los posibles efectos del crecimiento de Brasil en las exportaciones argentinas?

Juan Soldano: Veo que hay muchas expectativas favorables al respecto. Sin embargo, uno observa que, aunque las exportaciones argentinas crecen en valores absolutos, su tasa de crecimiento es bastante inferior a las del total de las importaciones de Brasil, y que la Argentina viene perdiendo participación relativa en las compras brasileñas. Luego de un significativo aumento a partir de 1995 que dura hasta 1998, la participación argentina en las importaciones totales brasileñas comienza a mostrar una curva declinante bastante pronunciada.


P.:
¿Cómo se explica este comportamiento?

J.S.: Esto tiene que ver con varios factores. Después de la desvalorización del real, la composición de la canasta de importaciones brasileña cambió radicalmente. No sólo las importaciones cayeron, sino que las compras externas de bienes de consumo durables y no durables cayeron fuertemente. Además, una proporción significativa de las exportaciones argentinas con destino a Brasil era petróleo crudo que, como consecuencia de los agresivos planes de exploración e incremento de producción de Petrobras, destinados a obtener el autoabastecimiento de este producto hasta 2005, ha caído significativamente. Finalmente, no podemos olvidar la fuerte disminución en las exportaciones del complejo automotor, derivadas parcialmente de la caída del mercado brasileño en estos últimos años y, en particular, de la disminución en la demanda de los modelos de segmentos medios y altos que eran los fabricados por la Argentina.


P.:
¿Qué ocurre con las exportaciones industriales, excluyendo autos y autopartes?

J.S.: Muestran un significativo grado de dinamismo con una tasa de crecimiento superior a 25%, pudiendo superar este año por primera vez los u$s 2.000 millones y convirtiéndose en el elemento dinámico de las exportaciones argentinas. Sin dudas, esto habla, por lo menos en principio, de un efecto combinado de mayor competitividad, probablemente subproducto de la mejora de precios relativos para bienes exportables argentinos, y un significativo dinamismo del sector manufacturero.


P.:
Al analizar la evolución de estas exportaciones con las del resto del mundo, ¿qué conclusiones extrae?

J.S.: La primera parece ser que cuando caen las importaciones totales brasileñas, las importaciones provenientes de la Argentina caen más acentuadamente. A su vez, cuando aumentan las importaciones totales, las compras originadas en la Argentina no las acompañan en la misma proporción, excepto en los capítulos de bienes manufacturados de origen industrial.


P.:
¿De qué depende el comportamiento de las exportaciones agropecuarias?

J.S.: Están sujetas a dos variables relevantes, el resultado de las cosechas locales de maíz y trigo, y el poder adquisitivo de la población que explica la significativa caída en valores absolutos de estas importaciones (parece evidente que ha existido un doble proceso, tanto de sustitución de importaciones como cambio en la dieta proteínica de los consumidores, la que ha caído en calidad).


P.:
¿Y el comercio de bienes intermedios?

J.S.: Parece seguir la evolución de las importaciones totales que, a su vez, se encuentra fuertemente determinada por la tasa de crecimiento del PBI industrial.


Entrevista de Jorge G. Herrera

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