La deuda externa del gobierno (Nación y provincias sin incluir el sistema financiero) se redujo en u$s 1.697 millones durante los últimos doce meses. Hacia marzo pasado, el stock adeudado al resto del mundo se ubicó en u$s 83.756 millones, 2% menos que hacia marzo de 2000, y de ese monto u$s 3.663 corresponde a deuda externa de las provincias. Pero no necesariamente es una buena noticia. Es que debido a que la Argentina tuvo restringido el acceso al crédito externo durante el año pasado, el gobierno tuvo que salir a pedir dinero en el mercado interno.
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Los datos surgen del Balance de Pagos difundido ayer por el Ministerio de Economía, aunque si se incluye al sector financiero y al sector privado (no financiero), la deuda externa total (pública y privada) creció en u$s 921 millones en igual período: hacia marzo de 2001 la Argentina le estaba debiendo al mundo u$s 145.595 millones contra u$s 144.323 millones adeudados en marzo del año pasado.
El aumento es de apenas 0,8%. Un monto reducido en comparación al crecimiento que venía registrando el stock adeudado conjuntamente entre el sector público y privado a los residentes del resto del mundo en los últimos años. Por ejemplo, entre marzo de 1999 y marzo de 2000, la deuda externa se había incrementado en u$s 2.697 millones. Y si se computa desde diciembre de 1997, el crecimiento alcanza a 17%. Midiendo la evolución desde 1991, el crecimiento llega a 137%.
A esto, claro, habría que sumarle la deuda interna, es decir, la deuda mantenida con residentes argentinos que, sobre todo, en el sector público, registró un crecimiento veloz, y creció mas rápido incluso que la deuda externa. Allí puede estar parte del escaso aumento que registró la deuda externa, sobre todo la deuda pública, en un año donde el déficit total (Nación mas provincias) superó los u$s 10.000 millones.
En términos de PBI, el crecimiento anual de la deuda es significativo: si se tiene en cuenta que entre marzo de 2000 y marzo de este año el PBI cayó 2,1%, la deuda (pública y privada) de la Argentina con el exterior pasó de 54.3% del PBI a 56,2%. En 1991, la deuda con no residentes en el país era equivalente a sólo 37% del PBI.
Pero el crecimiento más rápido en la deuda externa se dio en el sector privado y el sector financiero, no en el sector público. En 1991 el gobierno nacional y provincial (incluido el Banco Central) adeudaba al resto del mundo u$s 52.739 millones mientras que a marzo último la deuda creció 58.8% y se ubicó en u$s 83.758 millones.
En cambio, la deuda del sector privado (no financiero) pasó de u$s 3.495 millones en 1991 a u$s 36.491 millones a marzo pasado, es decir, se multiplicó por 10.
Así, en 1991, 86% de la deuda con el exterior correspondía al sector público, y en marzo último este porcentaje cayó a 57,5%. En cambio, el sector privado no financiero pasó de explicar apenas 5,7% del stock de deuda externa en 1991 a 25% en la actualidad. En igual período, el sector financiero pasó de explicar 8.7% de la deuda total a 17.5%.
La composición de los tenedores externos de deuda no financiera del gobierno (Nación y provincias) arroja algunos datos interesantes: hacia fines de marzo del año pasado, 69.6% de la deuda del gobierno estaba en Bonos y títulos público. Hacia fines de marzo pasado, la deuda en este tipo de instrumentos del gobierno bajó en u$s 5.169 millones y representa ahora 64,8% del total adeudado. Como contrapartida, la deuda.
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