La generación de industriales Sub-40
-
Inflación: prevén que en abril se cortará la racha alcista de 10 meses y el IPC perforará el 3%
-
Más aire para el dólar: volvió a caer la demanda para atesoramiento y quedan u$s3.200 millones para liquidar de ONs
Federico Cuomo, Diego Gregorat, Gastón Di Maio y Mariano Kestelboim.
Inquietud
Entre los jóvenes están quienes armaron su propia empresa desde cero y quienes son continuadores del negocio familiar, pero en ambos casos los mueve una energía alimentada por el esfuerzo y la inquietud permanente.
Esa búsqueda los lleva detrás de nuevos objetivos y desafíos. Son muchos los que, consolidados en su empresa, llegan a las cámaras sectoriales con la intención de explorar una función que requiere mucha dedicación.
A Federico Cuomo, presidente de Unión Argentina de Jóvenes Empresarios (UNAJE), le gusta apelar a una figura para explicar cuál es el aporte que los más chicos pueden hacer al gremialismo empresario: "Nos definimos en la UNAJE como el rock and roll, como expresión de una generación, como la actualización a las nuevas tendencias. No hay que olvidarse de que internet ha modificado el mundo industrial terriblemente. Lo fundamental que la UNAJE aporta es la incorporación de la juventud de manera más temprana al gremialismo empresario. Nosotros en lugar de hacer desayunos de trabajo hacemos after office para seducir al joven industrial a participar y que no crea que todo es aburrido. Así atraemos a la gente y después que está incorporada y que ve las ventajas de la red de negocios, de la representatividad, le empezamos a meter el bichito de la dirigencia, que también te tiene que gustar".
Los industriales bonaerenses cuentan con UIPBA Joven como un espacio de participación para los nuevos empresarios. El presidente del brazo juvenil de la entidad bonaerense, Gastón Di Maio, considera que a nivel dirigencial "tenemos un rol muy importante". Y no duda en destacar uno de los aspectos distintivos que tiene la novel generación. "Hay una camada de jóvenes empresarios que tiene una visión de responsabilidad social muy importante. Más allá de que muchas empresas grandes o con años de experiencia están aplicando la RSE, creo que los jóvenes ya arrancamos con esa iniciativa de base. Lo vemos como parte de la empresa. Antes recién cuando la empresa crecía se comenzaba a hacer RSE. Hoy el joven desde el inicio tiene una visión social por lo menos medioambiental de lo que tiene alrededor de su empresa y ya comienza a hacerse cargo; eso es una nueva forma de relacionarse del empresariado joven".
La renovación es parte de la lógica que tiene el devenir de la vida y el recambio generacional es una cuestión de tiempo, casi inevitable. La cuestión es cómo se afronta. Para Diego Gregorat, director de CARMAHE, las personas jóvenes aportan dinamismo porque están acostumbradas a trabajar con las herramientas que hay disponibles por las nuevas tecnologías, lo que da un acercamiento a lo que está pasando en el mundo y la posibilidad de incorporar conocimientos mucho más rápido".
Al respecto, Mariano Kestelboim, director de la Fundación ProTejer, aporta su mirada: "Los más jóvenes tienen otras inquietudes, están más interesados por la diferenciación del producto, por ver las posibilidades de exportación, encontrar nuevos mercados. Los jóvenes son más dinámicos y los de mayor experiencia, más conservadores".
Experiencia
Los cuatro coinciden en la importancia de escuchar a los que tienen más años en el mundo industrial y prefieren hablar de consensos, de buscar puntos en común entre ambas generaciones para avanzar juntos.
Cuomo y Di Maio agregan un punto que para ellos es central en lo que hace a su rol de dirigentes empresarios. Ambos consideran que "los espacios hay que generarlos y hay que dejarlos". Toda una declaración de principios para un rubro como el dirigencial, que en distintos estamentos de la vida pública argentina está bastardeado por hombres que parecen atornillados a sus sillones.
Se reconocen en los que empiezan a desandar el camino de la empresa propia. Sienten que el haber llegado a la dirigencia los obliga a respaldar a los emprendedores, darles un consejo o una orientación para elegir la mejor opción para un programa de ayuda. Es por eso que estos jóvenes directivos ven en las nuevas ideas una oportunidad que no hay que dejar pasar.
Cuomo explica que en la UNAJE, el emprendedorismo ocupa el 50% de la agenda institucional. Y para reafirmar esa postura recuerda que fueron los autores de la ley de apoyo al empresariado joven que funciona bajo la órbita de la SEPYME, la cual fue presentada por Osvaldo Rial, titular de la UIPBA, cuando se desempeñó como diputado nacional. "Cuando nosotros plantemos nuestra agenda con el 50% de emprendedores que quieran hacer su empresa, nos proponemos ser el puntal para que la puedan iniciar.
Para nosotros es muy importante el emprendedorismo porque al país industrial lo defendemos desde el nacimiento de las empresas industriales. Y ese nacimiento lo acompañamos con que nazcan agremiados. En la Argentina no hay mucha cultura de agremiación, en general no se conoce o hay resistencia.
Pero a un empresario joven se lo ayuda para empezar, nace con el gremialismo incorporado y ya tiene un sentido de pertenencia. El otro 50% de la agenda somos nosotros, los jóvenes menores de 40 años que ya tenemos empresa", cuenta Cuomo con entusiasmo.
Para Di Maio, el emprendedorismo "es una pata muy importante. Nosotros tenemos tres patas: la empresa familiar, el joven empresario y la persona que tiene una idea, y las tres son clave. Y a la persona que tiene una idea le damos principal importancia porque tiene una fuerza de voluntad y unas ganas que dándole una par de herramientas enseguida lleva adelante el proyecto. Encima tenemos la ventaja de que como somos todos jóvenes poseemos el mismo idioma. Al joven emprendedor se le va dando un couching empresarial que no lo consigue por ningún lado".
El textil es un rubro en el que las empresas familiares son una tradición y el emprendedor es un motor que moviliza al sector. Por ello en la Fundación ProTejer el objetivo es formar líderes en el rubro textil. "Lo que hicimos fue convocar a los jóvenes, a las nuevas generaciones, a través de seminarios que fuimos dictando sobre liderazgo, justamente para capacitar a las nuevas generaciones a que el día de mañana tomen el mando. Hicimos tres seminarios de liderazgo y dos de empresas familiares, porque la lógica de una empresa familiar tiene sus particularidades y en el sector textil es muy común que existan empresas familiares. Entonces saber cómo manejar una empresa es muy importante", explica Kestelboim.
Interés
"Se está dando un movimiento de jóvenes en el gremialismo empresario. Esto depende también de una Cámara o de un ámbito en el que se pueda trabajar, que le den el lugar al joven. Creo que no es que falten jóvenes interesados por participar en este tipo de ámbito, sino que por ahí lo que falta es la recepción a esos jóvenes. Cosa que cuando vos vas al exterior te das cuenta de que están mucho más avanzados. En marzo estuve en México por CARMAHE en una exposición y en cualquier cámara colega de España, Estados Unidos, Italia o países orientales, todos tenían gente joven. Veo que es algo que no se da sólo en la Argentina sino también a nivel internacional está pasando lo mismo", dice Gregorat en cuanto a su visión respecto de la nueva generación de dirigentes empresarios que se acercan al mundo dirigencial.
Al respecto, Di Maio sostiene que el brazo juvenil de la UIPBA puede aportar muchas cosas: "Como sangre joven, primero tenemos la energía que a veces los mayores no la tienen, tenemos la energía de empuje para determinados proyectos para que salgan. Por otro lado, a la larga, lo que hacemos es generar una renovación dirigencial. El problema que tienen muchas cámaras es que tienen gente de 70 a 80 años y no tienen la renovación abajo. Y en la UIPBA nos dan mucho lugar, nos van mentoreando para poder avanzar y es parte de la filosofía de la casa de que de a poco vayamos creciendo y ocupando lugares. De hecho hay cuatro jóvenes dentro del comité ejecutivo".
Cuomo reconoce que puede haber diferencias de visión entre los dirigentes jóvenes y los más grandes. Pero inmediatamente se encarga de resaltar un aspecto que considera central para su gestión: "Nosotros creemos que la fortaleza de la UNAJE es justamente, al estar bajo el paraguas de la UIA, poder sentarte, escuchar y aprender de la experiencia de tipos como (José Ignacio) De Mendiguren, (Héctor) Méndez, (Osvaldo) Rial, de tipos que tienen mil discusiones encima. Las diferencias tienen que ver fundamentalmente con una cuestión de uso de la tecnología, y lo que sí veo culturalmente es una mayor apertura al asociativismo".
Gregorat también advierte una diferencia generacional al momento de resolver: "Los jóvenes toman las decisiones de un modo más razonado, más vinculado con la realidad, pero las gerencias anteriores por ahí tomaban decisiones más con el corazón y no tanto con la cabeza. Hoy si querés mantener el mercado estás obligado a buscar productos innovadores. La parte joven le aporta a la empresa y a la dirigencia entender con más nitidez lo que demanda el cliente para brindárselo".
Participación
En la actualidad la UNAJE congrega a nivel nacional a 7 mil jóvenes, desde los mil que se sumaron a sus filas en el inicio en 2006. Cuomo explica este crecimiento exponencial por "un cambio en la carta de presentación", una forma distinta de mostrar el trabajo que realizan y las ventajas que tiene agruparse para defender intereses y acceder de un modo más sencillo a las herramientas que están disponibles para mejorar la performance de la empresa.
En lo que hace al armado de la UNAJE, Cuomo sostiene: "Lo que hacemos cuando un hombre nuestro llega a un grado de representatividad provincial es dejarlo que arme su mesa directiva y luego le que empezamos a poner en la agenda las responsabilidades como dirigente. Hay que ser amplios, generar mucha más participación y que lleguen los mejores, estamos buscando a los mejores".
Di Maio dice que hay cierta resistencia de los jóvenes a incorporarse al gremialismo empresario "porque muchas cámaras están muy politizadas o bien porque hay muchas entidades que no hacen nada. Y quizás el que tuvo una mala experiencia al asociarse a una cámara piensa que ninguna sirve". Por eso está convencido de que "falta que los jóvenes se acerquen más a las cámaras. Todavía falta hacer conocer un poco más lo beneficios de acercarse a una cámara".
Cuomo, Di Maio, Gregorat y Kestelboim son parte del cambio generacional que el mundo dirigencial industrial está enfrentando. Todos apuestan por una relación "win-win" entre las empresas y los sindicatos, mediante un espacio de diálogo en el que también esté involucrado el Estado. Se sienten protagonistas de un futuro que imaginan promisorio, quizás apelando a la visión de Cuomo sobre la "generación del rock and roll", se puede decir, parafraseando al Indio Solari, que para los jóvenes dirigentes "el futuro llegó hace rato".
Entrevista a M. Kestelboim por Walter Naumann




Dejá tu comentario