La prensa de Inglaterra confía en recuperación
-
Diferencia de tasas en el plazo fijo: cuánto gano si deposito $350.000 por home banking o sucursal en abril
-
El consumo sumó 10 caídas consecutivas en febrero y crece el uso de tarjetas de crédito para pagar gastos básicos
Según el columnista, si George Soros y Julian Robertson no se hubieran retirado del manejo de sus fondos de cobertura (hedge) hace dos años, es probable que hubieran atacado al peso argentino, forzando un cambio radical en la política hace 12 o 18 meses. Comentó luego que, como sucedió con la devaluación de la libra esterlina, en 1992, «ese ataque hubiese sentado las bases para una recuperación económica en la Argentina».
No obstante, dijo Hale, como esos fondos «dejaron de ser medios efectivos para enfrentar a las políticas económicas equivocadas, quedó en manos del pueblo argentino forzar la situación».
Hale sostuvo que «la crisis argentina no produjo un contagio financiero generalizado debido a que el mercado ya la anticipaba», pero aseguró que «puede producir un contagio intelectual contra las políticas orientadas hacia el mercado en todos los países en desarrollo».
«La Argentina fue un alumno estrella del llamado Consenso de Washington (promoviendo políticas de mercado) durante gran parte de los años '90, pero quienes apoyan la economía liberal ahora deben explicar claramente por qué el experimento fracaso», advirtió. En su opinión, una de las razones de este fracaso fue la convertibilidad, que produjo una sobrevaluación del peso.
• Flexibilidad
«La Argentina debió buscar más flexibilidad o vincular el peso al dólar australiano, que varía según los precios de los productos básicos», dijo, y agregó que «de esa forma, el peso se hubiera devaluado 40 por ciento».
También consideró que «la Argentina debió haber tenido más cuidado al contratar préstamos cuando los flujos de capital a los países en desarrollo eran abundantes», e insistió en que «el gobierno debió haber promovido el ahorro doméstico y los fondos de pensión durante los primeros años de las reformas económicas, en lugar de esperar hasta fines de los noventa».
Hale conjeturó que «la gran tragedia del último año es que Domingo Cavallo no actuó cuando volvió al Ministerio de Economía, en marzo último». Según el economista, «Cavallo, con su gran credibilidad entre los inversores, estaba en buena posición para buscar un ajuste de la moneda y la reestructuración de la deuda pero, en cambio, trató de defender políticas que ya no funcionaban».




Dejá tu comentario