La suba de precios ya dejó de ser novedad, para convertirse en habitualidad -felicidad de los operadores-, lo que faltaba para dar una imagen distinta del escenario era un nivel de volumen que quebrara la monotonía y otorgando más liquidez a las seguras apariciones de tomas de utilidad. Por el lado de los precios, conviene remarcar los extremos alcanzados en el Merval clásico, indicador que llegó a estar por debajo del día previo en su mínimo de «322», pero después alcanzó con furia un máximo en los «345» y para arribar a un cierre de casi «341», que estaba más abajo en minutos previos pero que alcanzó impulso final. El saldo porcentual dijo que se había mejorado 5,2% lo anterior, con el listado local en 5,6% de ganancia. Dos grandes golpes de mercado se anotaron en la fecha, comenzando por el surrealista 40% marcado por Comercial del Plata (y más de 6 millones de papeles, de apenas fracción de monedita). Y apareciendo en su seguimiento como estrella, la figura de una Acíndar que recogió 31% de aumento. Ya todo cabe, sanas, endeudadas, seguras y dudosas, firmes o endebles, se van enganchando en el trencito de las alzas (estando de riguroso turno, el viejo cuento de las «atrasadas»).
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El verdadero eje del día es el total realizado, con $ 42 millones de efectivo. De éstos, unos $ 14 millones están en PC. Salen paquetes a relucir, fuertes recambios, en un abanico de argumentaciones que no eluden lo muy imaginativo: alejado de la terrible realidad, que atrapa a nuestros indicadores...
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