U n volumen que por lo bajo casi da lástima y que refleja mejor que los precios las dudas que asuelan a los inversores. Seguramente no son muchos los que se quejan de 0,7% que ganó el Dow al cerrar en 10.515,56 puntos, pero hay que tener en cuenta que la poca actividad alcista que se sintió se dio en la primera media hora de negociaciones (Exxon se benefició del nuevo récord del precio de la gasolina y Wal-Mart por las ventas de Pascua) y a partir de ahí vale la generalización que no pasó nada más. La suba de los precios es hasta cierto punto fácil de explicar, merced a que hace casi un año, trimestre tras trimestre, las ganancias de las empresas vienen superando en cerca de 3 puntos porcentuales lo que esperaban los analistas. Esto significa que ahora deberían crecer casi 20% respecto del período setiembrediciembre último. El problema, sin embargo, es que apenas se alcanzaron a realizar operaciones por 1.100 millones de papeles en el mercado tradicional y 1.500 en el electrónico, cuando en estas cinco ruedas deberían arribar los estados contables de 750 cotizantes y esto sólo debería desatar una encarnizada lucha entre alcistas y bajistas. Tan autista está el mercado accionario, que poco importaron miles de muertes que se dieron en el Golfo durante la Semana Santa o las palabras de Robert Parry de la Fed de San Francisco advirtiendo que la tasa podría subir a 3,5% en los próximos meses. Posiblemente hoy importen más los datos de JNJ, MER, PBG o INTC, que la amenaza del "futuro gobierno democrático" Iraquí de prohibir a la cadena de noticias Al Jazeera, pero hay que tratar de mirar un poco más allá.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario