Desde el miércoles, el Banco Central buscará frenar el dólar con una nueva herramienta: licitará Letras a tasa de interés o indexadas con el tipo de cambio libre para restar presión sobre la moneda norteamericana. Es un mecanismo que utilizó con éxito el Banco Central de Brasil desde la devaluación del real, aunque claro, ese país no entró en default ni su sistema financiero estaba tan dolarizado. El viernes, el dólar trepó a 2,28 pesos, nuevo máximo, aunque el BCRA se abstuvo de intervenir en la plaza. Tienen previsto que esta semana haya fuerte oferta de divisas de exportadores. Del otro lado, crece la presión de quienes compran dólares con cheques, tras el uso del plazo fijo para adquirir autos 0 km o inmuebles.
El Banco Central intentará frenar al dólar esta semana con la colocación de Letras en el mercado financiero. A las operaciones que realiza de venta de divisas, la entidad que preside Mario Blejer sumará este nuevo mecanismo y ya está decidido que el miércoles comiencen las primeras operaciones.
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El viernes el dólar cerró a $ 2,28 en un nuevo máximo desde que se liberó su cotización.
Fuentes del BCRA aseguraron ayer a este diario que «no se está interviniendo porque esta semana habrá importantes ingresos de dólares por liquidación de exportaciones». Lo que todavía sigue en discusión son las características de estas Letras del Banco Central, ya que aún no estaba definido si estarán nominadas en pesos y pagarán una tasa de interés o bien estarán indexadas con la cotización del dólar (en este caso la duda es si el BCRA puede intervenir el día de vencimiento, bajar la cotización y pagar menos por las Letras). También en el directorio del BCRA se estudia que en el menú de Letras, una de ellas tenga como ajuste la inflación minorista. El plazo sería a 30 días.
El objetivo es secar la plaza de pesos, de hecho en la jerga del Central se habla de «comprar pesos», para restar así demanda por la divisa norteamericana. También se buscará que la tasa que se fije en las licitaciones de Letras actúen como referencia para bancos y empresas, en un mercado hoy sin crédito. Pero no sería mucho lo que podría «secar» el Central: solamente los bancos estarían en condiciones de aportar el monto recibido como nuevos depósitos, en un sistema que pierde más de $ 2.500 millones por mes. De todas maneras, habría cerca de $ 150 millones de colocaciones de inversores institucionales, que podrían derivarse a estas Letras. Lo que está claro es que no tendrán como destino al ahorrista, que difícilmente se vea atraído por esta nueva alternativa, aun cuando no hay más que el dólar hoy en la Argentina como medio de ahorro.
•Reflejo
Este mecanismo que desde el miércoles pondrá en práctica el BCRA busca reflejar la política monetaria que realiza el Banco Central presidido por Arminio Fraga en Brasil. Pero hay que destacar que el socio del Mercosur no entró en default y su sistema financiero está prácticamente compuesto por depósitos en reales.
La evolución del dólar sigue siendo tema de preocupación en el gobierno, aunque desde el BCRA se evita malgastar reservas. Hasta el momento el promedio diario de intervenciones se mantiene en u$s 20 millones, y las reservas no bajaron por las liquidaciones que hubo de exportadores. Pero el dilema sigue siendo la demanda que surja a través de la compra de cheques que provengan de plazos fijos que se usaron para comprar bienes registrables.
Como herramienta de marketing para las Letras, se buscará reflejar que el BCRA nunca entró en default, y de hecho siguió pagando el crédito -la línea repo-que un grupo de entidades extranjeras le otorgara para atender situaciones de liquidez, aunque la incidencia que tendrá en las decisiones de bancos y grandes inversores este mensaje es mínimo.
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