24 de marzo 2004 - 00:00

Lanzará Brasil en Lima su plan para aliviar superávit

Brasilia (ANSA) - El gobierno de Brasil quiere que los préstamos del Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), tanto los destinados a infraestructura como al área social, no sean tomados en cuenta a la hora de considerar el superávit primario de los países emergentes.

«Esta es una propuesta que vamos a presentar en la próxima cumbre del BID, el fin de semana en Lima», dijo ayer Guido Mantega, ministro de Planificación del gobierno de Luiz Inácio Lula Da Silva, en una conversación con periodistas en Brasilia.

Mantega agregó que el ministro de Hacienda, Antonio Palocci, explicará la iniciativa brasileña durante la cumbre que el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial realizarán el mes que viene.

La propuesta brasileña «es vista con simpatía por el titular del BID, Enrique Iglesias», y fue acordada con la Argentina en la reciente cumbre entre Lula y el presidente Néstor Kirchner, en Rio de Janeiro, agregó Mantega.

El funcionario precisó que Brasil propone que todos los préstamos del BID y el Banco Mundial -incluyendo los que son para el área social, y no sólo los de infraestructurasean exceptuados del cálculo del superávit fiscal primario (ingresos menos gastos antes del pago de deudas).

• Principio universal

«Por supuesto que el superávit se mantendría. Nuestra propuesta prevé que los gobiernos deberían seguir recaudando más de lo que gastan», advirtió Mantega. «La responsabilidad fiscal es un principio universal, no es de izquierda ni de derecha», afirmó.

La iniciativa se inscribe en los esfuerzos del presidente Lula por reformar los parámetros contables del Fondo Monetario Internacional (FMI) a la hora de estimar el superávit primario que exige a los países a los que otorga auxilio financiero. Brasil debe cumplir en la actualidad con una exigente meta de superávit primario de 4,25% del PBI, aunque en el actual acuerdo ya están exceptuados en la cuenta de gastos inversiones de la estatal Petrobras y obras de saneamiento por unos 1.000 millones de dólares.

«Lula llamó a los que mandan en el FMI, y ahora esperamos su respuesta», dijo Mantega, al comentar las conversaciones que el presidente brasileño mantuvo con sus colegas de Estados Unidos,
George W. Bush; Francia, Jacques Chirac, y con el premier británico, Tony Blair, ente otros líderes mundiales.

Lula quiere que las inversiones en infraestructura no sean consideradas como gasto para aliviar la búsqueda del superávit.

«La inversión no es un gasto. No se puede confundir», dijo Mantega. De acuerdo con el ministro,
cada propuesta de inversión debería ser acordada para no estar incluida en el superávit. «Por ejemplo, las inversiones en saneamiento son inversiones productivas, no son un gasto. Habrá que ir caso por caso.»

• Tendencia

En el caso brasileño, Mantega descartó que el gobierno de Lula pueda reducir el superávit primario de 4,25% pactado con el Fondo. «La tendencia es a flexibilizar el cálculo, no a reducir la meta», afirmó.

El ministro también adelantóque las autoridades brasileñas trabajan con la hipótesis de establecer un superávit « anticíclico», que se reduzca cuando la economía disminuya su ritmo y aumente cuando atraviesa una fase positiva.

«Aún no tenemos el modelo. Tenemos ideas, pero no la fórmula. La idea es aplicarlo en 2005», afirmó Mantega, que recordó que el año próximo ya habrá vencido el actual acuerdo con el FMI y, por lo tanto, Brasil no tendrá necesidad de acordar su superávit con el organismo.

Dejá tu comentario

Te puede interesar