25 de junio 2001 - 00:00

LAPA: también entra la aseguradora AIG

El empresario Eduardo Eurnekian se quedó finalmente con la propiedad de la aerolínea LAPA, acompañado por «un grupo de empresarios amigos», y la aseguradora estadounidense AIG (American International Group), una de las mayores del mundo.

De todos modos, fuentes cercanas al presidente de Aeropuertos Argentina 2000 admitieron que se trataba de una «compra provisoria», la que para su concreción dependerá del «due dilligence» que está llevando a cabo la consultora KPMG. Según el informante, «los resultados preliminares de esa auditoría están siendo menos halagüeños que lo esperado, sobre todo en la cuestión rentabilidad».

Admitió también que la empresa que todavía preside Andrés Deutsch presentaría «algunos problemas de gerenciamiento, por lo que será necesario producir ciertos cambios en ese rubro». El «día a día» de LAPA lo comparte el propio Deutsch con Rolando «Ronnie» Boyd.

Asimismo, la operación está ad referéndum de las negociaciones que a partir de hoy encararán los posibles nuevos dueños de LAPA con sus acreedores, que en conjunto mantienen acreencias de u$s 130 millones con la línea aérea.

Ese importe, sumado a un monto que rondaría los u$s 15 millones, será lo que «paguen» Eurnekian y sus asociados por la empresa de Deutsch; en el grupo que lo acompaña -dicen las fuentes- hay empresarios del sector textil (de donde provienen tanto Eurnekian como Deutsch) y también del aerocomercial.

Del total de la compra, unos u$s 10 millones provendrán de la deuda que mantiene LAPA con AA 2000, que Eurnekian capitalizará; por su parte, AIG tiene una acreencia cercana a los u$s 20 millones con LAPA, que podría capitalizar.

El resto de la deuda de la aerolínea se reparte entre organismos previsionales y fiscales argentinos, bancos y -sobre todo- las empresas que le alquilaban (por sistema de leasing) la casi totalidad de su flota,
General Electric Capital Aereal Services (GECAS) e IFLC, entre otras. Con ellas deberá entendérselas Eurnekian para garantizar la continuidad de la empresa adquirida.

«Definitivamente la familia Desimone no interviene en la sociedad que toma LAPA»
, dijo el informante. Había trascendido que los dueños de Dinar tenían intención de intervenir en la operación, pero aportando como activo su propia aerolínea, lo que no habría sido aceptado por los compradores. «Es que todos pretendían que Eurnekian les comprara 100% de las acciones; esto, por muchas razones, no era posible, y preferimos estructurar la nueva sociedad tal como quedó.»

Ese «como quedó» implicaría que Eurnekian tendrá entre 30% y 40% de LAPA; el resto se dividirá entre los empresarios que lo acompañan (20% a 30%) y AIG (otro 20% a 30%). Eurnekian posee 30% de Southern Winds, cuya mayoría accionaria pertenece a la familia Maggio.

La incógnita ahora es saber qué hará Eurnekian con LAPA; el empresario -que abandonará la presidencia «formal» de AA 2000 para concentrarse en la conducción de la aerolínea- estuvo reunido todo el fin de semana con sus asesores para definir cuál será el perfil de la compañía.

«Lo primero que hicimos fue pedir el regreso de los aviones de larga distancia que habían
devuelto los anteriores propietarios», dice el informante.

Tal como adelantara oportunamente este diario, Deutsch y Boyd habían tomado la decisión de no volar más dos aparatos
Boeing 757 y un Boeing 767 que tenían por leasing y que utilizaban para los charters al Caribe (los dos primeros) y en la fallida ruta a Atlanta (el 767). «Están en proceso de revisión técnica, y en pocas semanas más los 757 volverán a volar con los colores de LAPA para vuelos regionales o de cabotaje», promete el informante.

También sería intención de los nuevos dueños
operar en el futuro las rutas que el gobierno le concediera a LAPA hace un par de meses y que incluyen destinos como Miami, Nueva York y Los Angeles.

• Ultimo clavo

En cambio, definitivamente la empresa no volverá a volar a Atlanta, ruta que -ya admitía el management anterior-fue «el último clavo en el ataúd» de LAPA, que ya venía con problemas por el achicamiento del mercado interno y a ellos le agregó un vuelo de rentabilidad absolutamente negativa. Pero todo esto dependerá del destino que corra Aerolíneas Argentinas.

«También cambiará el perfil de la empresa: se apuntará a dar un servicio bastante mejor y más completo que hasta ahora»
, dijo el informante.

• Cambio de imagen

La idea sería revertir la imagen de LAPA de aerolínea barata pero de servicio escaso. El slogan de Deutsch -tomado de la estadounidense Southwest Airlines, su paradigma- era «Mi negocio es vender boletos de avión, no platos de comida». Ahora eso cambiaría.

Finalmente, la gente de Eurnekian aceleraría el recambio de la flota de aviones, iniciado por la administración anterior, que comprende la salida de servicio de los viejos
B 737-200 por los más modernos 737-700. Esto, desde ya, deberá también ser acordado en el marco del concurso preventivo, justamente con los dueños de las aeronaves, los principales acreedores.

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