28 de junio 2001 - 00:00

Las quejas del ministro

(El periodista dialoga con un político muy cercano a Domingo Cavallo. El ministro de Economía está preocupado por el riesgo-país y sabe que muchas más medidas no puede tomar.)

PERIODISTA: ¿Cómo está la relación de Cavallo con el gobierno?

Asesor:
Cavallo no está acostumbrado a trabajar como lo está haciendo. Cada medida que quiere llevar adelante es una lucha. Inmediatamente, aparecen obstáculos y no hay una voz que decida qué hacer. Siempre hay un largo debate previo y se pierde un tiempo valioso. Al revés de cuando estaba Carlos Menem, Cavallo hoy no tiene un sólido respaldo político y esto le molesta.

P.: ¿Sinceramente el ministro cree que el riesgo-país es porque el mercado no entiende sus medidas?


A.:
No, sabe que no es por eso, pero no puede decir otra cosa. A solas con De la Rúa, le dice que todo el tema de los piqueteros, los cortes de calle, ruta y puente impacta mal en los inversores. Cavallo cree que hay más de 300 puntos del riesgo-país por problemas políticos, porque no se ejerce el poder, y esto no lo puede solucionar ninguna medida económica. No se crea que el discurso de Escasany en la convención de ABA sobre que el gobierno debe aplicar la ley y garantizar el libre tránsito de las personas es casual. Esto fue conversado con Cavallo.

P.: No es novedad que el ministro quiera tener poder de decisión sobre la ANSeS y el PAMI. ¿Lo logrará?


A.:
No, cada vez está más lejos ese control. A De la Rúa lo convencieron de que no debe darle más poder a Cavallo y eso es un error, porque el poder en el gobierno está muy diluido. Fíjese en la ANSeS, que viene aplicando los recortes que se anunciaron cuando Machinea era ministro. Se consiguió bajar $ 440 millones el gasto, pero no se avanzó más. Entonces, todos los martes la gente de Economía se reúne en la Jefatura de Gabinete con los del Ministerio de Trabajo y se limitan a decir qué es lo que se puede pagar y qué es lo que no. En la ANSeS, hay gastos fijos que son imposibles de bajar. No se pueden dejar de pagar jubilaciones. Aunque resultó un alivio que la misión del FMI se fuera conforme con el trabajo de Ricardo Campero, el interventor de la ANSeS, porque dio de baja contratos y ha puesto más controles en los subsidios. Pero Cavallo, allí, quiere hacer algo más que ese recorte de gastos, y no lo dejan.

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