El ministro de Economía, Roberto Lavagna, aseguró ayer que habrá «un tercer excedente adicional» de superávit fiscal que «en los próximos 30 días diremos cuál será su destino». Además, el ministro anticipó, aunque sin develar el monto, que este año se obtendrá el «superávit fiscal récord de los últimos 50 años».
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Sin mayores precisiones, el ministro dejó entrever que mantendrá su política de utilizar los recursos extra para financiar gastos sociales, lo que incrementará la tensión con los acreedores externos que reclaman un pago en efectivo. Según revelaron fuentes oficiales, el gobierno ya tiene ahorrados unos u$s 2.000 millones en el Banco Nación, que fueron adquiridos justamente con fondos del superávit. Estos fondos se utilizarían en parte para pagar los vencimientos con el FMI hasta fin de año, por un monto cercano a los u$s 1.450 millones.
El ministro había pactado con el FMI una meta de superávit fiscal primario para este año de $ 10.003 millones, equivalente a 3% del PBI que se estimó en 2003. Luego el Ministerio de Economía modificó su proyección de crecimiento para este año a 6%, por lo que, en busca de generar un gesto político favorable con el Fondo, decidió mantener en 3% el compromiso fiscal, en lugar del monto fijo. Sólo en los primeros siete meses del año, la administración de Néstor Kirchner ya logró superar este compromiso anual. El saldo favorable de caja ascendió entre enero y julio a $ 13.488 millones, $ 740 millones más que lo acordado y $ 3.485 millones por encima de lo pactado originalmente.
A mediados de mayo, Lavagna explicó que el excedente del superávit fiscal pactado para este año, que ascendería aproximadamente a unos $ 7.800 millones, se destinará al fomento de políticas sociales, aliento a la producción, especialmente a paliar la crisis energética, y a la reducción del endeudamiento.
Así los excedentes se destinaron a incrementar las jubilaciones, sueldos estatales, programas sociales y a atender los problemas de la crisis energética.
En esta oportunidad, de acuerdo con las declaraciones de Lavagna en la conferencia que brindó ayer en el Palacio de Hacienda, «el nuevo excedente se utilizará para promover desarrollos productivos, en educación y en ciencia y tecnología».
El Presupuesto 2005 fija un nivel de superávit de 3% del PBI, similar al de este año. Claro que las estimaciones señalan que también el ahorro del año próximo podría superar ampliamente esta cifra. La postura oficial es, sin embargo, mantener este nivel y dedicar los excedentes a darle más impulso a la demanda y también a alentar la inversión.