4 de julio 2007 - 00:00

Llave para un acuerdo con el Mercosur

Moscú - El 4 de julio de 2007 será una fecha clave en la historia de las relaciones entre la Unión Europea y Brasil. Hoy en Lisboa los representantes de la UE se reunirán con el presidente Lula en la primera Cumbre UE-Brasil con un objetivo igual de pionero: dar inicio a una asociación estratégica entre ambas partes. Con gran satisfacción participaré en esta reunión histórica como responsable de Relaciones Exteriores de la Comisión Europea.

Un largo camino han recorrido los europeos y los brasileños antes de llegar a este punto de relaciones privilegiadas. A través del tiempo, la Unión Europea y Brasil han compartido no sólo importantes lazos históricos y culturales sino sobre todo valores que componen la esencia de la civilización occidental. A estos valores fundamentales, incorporamos ahora la conciencia de la importancia del compromiso mutuo para abordar juntos los grandes desafíos mundiales de principios de este siglo, entre los que quiero destacar el cambio climático y la búsqueda de fuentes alternativas de energía.

Hace años que la Unión Europea es el mayor socio comercial de Brasil y también se ha consolidado como principal inversor extranjero directo del país. Esta estrecha asociación del presente se hará más profunda y relevante en el futuro.

  • Incontestable

  • Para la UE, el papel estabilizador ejercido por Brasil en el subcontinente sudamericano es de hecho incontestable, así como la consolidación del país como uno de los defensores de la integración económica y política de la región, basada en valores democráticos y de libertad económica que se complementan con los promovidos por la UE.

    En las proyecciones de futuro de la Unión Europea, Brasil aparece siempre como un socio de singular importancia, como lo demuestra la formalización del diálogo político de alto nivel Brasil-UE, realizado en mayo pasado en Brasilia y en el cual fueron abordados los temas más relevantes de nuestras agendas.

    En este contexto, la Asociación Estratégica que la Unión ha ofrecido a Brasil, una vía de doble sentido, habrá de permitir desarrollar aun más la cooperación bilateral en sectores esenciales como la energía (terreno en el cual la pujanza y el elevado grado de desarrollo científicotecnológico alcanzado por Brasil abre notables perspectivas de cooperación con Europa), el transporte marítimo, la ciencia y la tecnología y el desarrollo regional.

    Además, podemos ahondar nuestra colaboración en la acción conjunta en pro del multilateralismo, unirnos en estrecha cooperación ante los retos globales para combatir la pobrezay las desigualdades, cooperar en cuestiones medio ambientales (sobre todo en lo que se refiere al cambio climático, la preservación forestal, la gestión de los recursos hidráulicos y la biodiversidad), energía, una acción conjunta para reforzar la estabilidad y prosperidad en América latina y esfuerzos conjuntos para concluir un acuerdo de asociación entre la UE y Mercosur.

  • Importancia

    La Comisión Europea concede especial importancia a la primera cumbre con Brasil. A esta cumbre se sumará la visita del presidente Lula a Bruselas el 5 de julio, que lo convertirá en el primer jefe de Estado brasileño en visitar oficialmente la Comisión Europea.

    La cumbre en Lisboa y la visita pionera a Bruselas posibilitarán un salto cualitativo importante de las relaciones que tenemos con Brasil, ya bastante dinámicas e intensas. No hay duda de que más allá del refuerzo de nuestras relaciones bilaterales, la asociación estratégica representará un decisivo impulso al proceso de negociación entre la UE y Mercosur.

    Al estar decididos a estrechar lazos con Brasil, estamos reconociendo sus cualidades como actor esencial para entrar en nuestro restringido grupo de socios estratégicos. Y estoy segura de que ambas partes se beneficiarán de ello.

    (*) Comisaria de Relaciones Exteriores de la Comisión Europea.
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