La última semana no fue buena, lo cual de alguna manera desilusionó a muchos inversores acostumbrados por estas épocas del año a vivir lo que la tradición bursátil ha dado en llamar el "rally de Navidad". Esto sin embargo no abatió a los más optimistas que aún aguardan que Papá Noel les traiga el regalo bursátil de fin de año por ser "buenos inversores persistentes". Es así que ayer se levantaron muchas voces invocando este rally, para explicar la mejora de 0,82% que experimentó el Dow al cerrar en 9.891,97 puntos, y 1,76% que gano el NASDAQ, y vender a los escépticos la idea de que la suba continuará en las próximas jornadas. Si bien es cierto que las mejoras experimentadas ayer difícilmente permitan hablar de un rally, especialmente porque el Dow sigue debajo de la línea de los 10.000, también es cierto que los motivos de la suba tuvieron esta vez mucho más que ver con la realidad de la economía, que muchas de las subas experimentadas en los últimos meses. En primer lugar estuvo el anuncio que la francesa Vivendi adquiría a USA Networks por u$s 10.300 millones, seguida luego por el anuncio que Amgen, la mayor empresa de biotecnología del mundo se quedaba con Immunex para terminar con el rechazo de fusión que le hiciera el directorio de la naviera de lujo P&O Princess a Carniaval Corp. Esto junto con la aceptación de los accionistas de Homestake Minning para ser absorbidos por Barrick Gold, que se conoció el viernes luego del cierre, y el anuncio que Alpha Industries y Conexant combinarían sus negocios de telefonía inalámbrica, dieron como resultado que la de ayer fuera la primera jornada realmente activa en el rubro de fusiones y adquisiciones desde los atentados del 11 de setiembre pasado e inclusive antes.
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