7 de octubre 2003 - 00:00

Lo que se dice en las mesas...

• El día del Yom Kippur ayer afectó a todos los mercados financieros del mundo. A Wall Street le restó 30% de los negocios. En tanto, en el Mercado Abierto Electrónico donde se operan los títulos públicos, se negoció 50% menos que lo habitual. La menor demanda también se notó en el mercado cambiario, donde el BCRA duplicó su intervención. En la Bolsa de San Pablo, se vio reducido el monto de negocios a la mitad.

• El mercado financiero le pone precio a la Justicia argentina: los títulos públicos argentinos en default que por una cláusula estipulan que los juicios deben hacerse en el país tienen un precio 7% inferior a los que, con similares características, estipulan que las demandas deben efectuarse en Londres o en Nueva York, por ejemplo. Muchos inversores se interrogan sobre la conveniencia de tener un papel que, en caso de recurrir a la Justicia, debe recaer en sede local e incluso arbitran entre bonos del Tesoro y los Global 2008, que tienen como sede dejuicios Buenos Aires y Estados Unidos, respectivamente. Está claro que en esa valoración incide la velocidad de aprobación de las demandas donde, por ejemplo, en NuevaYork, el juez Tomas Griesa ya tendría previsto, para fin de mes, ordenar los primeros embargos al país por el incumplimiento de u$s 700 millones en el denominado «caso Dart» cuando, en la plaza local, una presentación similar ante la Justicia demoraría varios meses o años.

• Cambios importantes para grandes operadores en dólares. Desde ayer, las operaciones cambiarias se cursan exclusivamente a través del Siopel Forex del Mercado Abierto Electrónico (MAE), de acuerdo con lo que dispuso el Banco Central. Los corredores habían creado un mercado alternativo que tuvo una autorización provisoria -y muy discutida- del Banco Central por 60 días. Como no cumplió determinadas normas de información sistematizada, dejó de operar hasta tanto se complete, por razones de transparencia, la instalación de un nuevo sistema informático.

Mucho dinero argentino está migrando a Brasil aprovechando las fuertes diferencias que se hacen en la Bolsa de San Pablo. Ayer llegó al máximo nivel desde el 31 de enero de 2001. En las dos últimas ruedas, esta Bolsa subió 3%. Los fondos comunes que invierten en acciones brasileñas cada vez son más demandados por medianos ahorristas, mientras los más grandes inversores buscan papeles de las siderúrgicas, que ayer subieron más de 7%. El movimiento coincide con una fuerte entrada de dólares a este mercado de San Pablo y a un creciente balance positivo en las exportaciones que hace bajar el precio del dólar.

• «El precedente de Uruguay en la reestructuración de la deuda le está jugando en contra a Lavagna», comentaba un operador. El hombre explicaba que, cuando Uruguay reestructuró u$s 4 mil millones en bonos, 11% de los bonistas no aceptó los nuevos términos, «y eso que no había quita de capital, sino plazos más largos y baja de tasas». El tema se resolvió respetándoles el pago de todos los servicios a esos tenedores de 11% de bonos que, rechazando la oferta oficial, cobraron más que los que aceptaron la reestructuración.

Un operador se refirió a otro aspecto de la negociación. Los bonistas italianos podrían embargarle parte de la recaudación impositiva al gobierno argentino si se cumple el convenio bilateral que hace que las sentencias dictadas en aquel país se ejecuten como si fuera en tribunales argentinos. El convenio complica a los jueces argentinos, porque están obligados a cumplirlo. ¿Anularán unilateralmente ese convenio por una ley del Congreso? Difícil, pero también sería difícil que avance esa teoría judicial.

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