14 de diciembre 2001 - 00:00

Los bancos, ayer vacíos, volverán a abrir mañana

Los bancos, ayer vacíos, volverán a abrir mañana
La mayoría de los bancos volverá a abrir sus puertas mañana, tal como hicieran el sábado pasado, en un intento de descomprimir la gran afluencia de público que viene verificándose en las sucursales desde la sanción de las medidas que restringen la circulación de efectivo.

Entre otros, el Río, el Ban-Sud, el BBVA Francés, el Galicia, el HSBC y el Citi (éste sólo en forma limitada a algunos puntos de su red) abrirán sus filiales y los lugares de atención que tienen en grandes espacios comerciales. La medida se anunció en un día que claramente contrastó con las dos semanas anteriores: ayer las casas bancarias estuvieron casi vacías, y muchas -por razones de seguridad o simplemente por ausencia de clientes-cerraron poco después de mediodía.

En el mismo sentido, el Banco Central (BCRA) anunció que el sábado próximo funcionará el MEP (medio electrónico de pago), la cámara compensadora por la que se procesan las transferencias de fondos entre una cuenta y otra. Muchas entidades aprovecharán esta franquicia para trabajar a puertas cerradas (el Ciudad, por caso) y poner al día no sólo este aspecto operativo sino todo el atraso que implica la apertura de centenares de miles de cuentas en una quincena.

El funcionamiento del MEP en sábado se justifica, según fuentes de la industria, en el hecho de que hay unas 10.000 transferencias «desviadas» (la plata salió de la cuenta «A» pero no llegó a la cuenta «B»), y la jornada de trabajo adicional dará a los bancos la posibilidad de hacer que, finalmente, esa plata llegue a destino.

Deberían ser éstas las últimas con inconvenientes
, porque los bancos ya están procesando las transferencias minoristas a través de COELSA y ACH, preparadas para esa clase de operaciones.

«El MEP nació como una especie de clearing para transferencias de grandes montos entre bancos, y no estaba preparada para procesar el pago de una tarjeta de crédito o las expensas de un edificio»
, decía ayer a este diario un alto ejecutivo bancario. «Por error, los primeros días los bancos estábamos enviando las transferencias chicas por ese medio, pero ahora se están remitiendo a través de COELSA o ACH; estas transferencias tardan 72 horas.»

Cabe apuntar que las transferencias que se procesen mañana llevarán fecha de hoy, lo que es positivo para quienes paguen servicios o facturas con vencimiento.

Los atrasos no sólo tienen que ver con el explosivo uso del MEP que se verifica desde el 2 de diciembre: también con los errores en que incurren tanto los clientes como los empleados que llenan los formularios para el trámite (a pesar de llamarse «electrónico», el «front end» del MEP sigue siendo manual).

Por eso, la plata sale de la cuenta «A» pero hasta que se subsana el error permanece en una especie de limbo. Estos errores podrían comenzar a recortarse cuando
Banelco y Link pongan en condiciones sus redes para realizar transferencias. En la actualidad, Link faculta a hacerlas entre bancos que la integran, pero entre cuentas del mismo titular. Banelco, sólo con el Citi.

• Modificación

En este sentido, y a pesar del enorme incremento en el uso de cajeros automáticos, provocado por la bancarización forzosa y la restricción a la circulación de efectivo, los bancos no tendrían por ahora planeado incorporar más máquinas a sus redes. Así lo revela el hecho de que las dos principales empresas proveedoras de ATM (por sus iniciales en inglés), las estadounidenses NCR y Diebold, no tienen registrados pedidos para la compra de máquinas.

Sin embargo, según fuentes del mercado financiero, las entidades tendrían en sus depósitos un «stock» cercano a los
300 cajeros automáticos, que hasta ahora no habían sido instalados y puestos en funcionamiento por la sencilla razón de que las redes tenían un nivel de utilización muy inferior a los niveles internacionales.

Desde ya, este panorama se modificó de manera abrupta a partir del 2 de diciembre, y hoy las larguísimas colas frente a los cajeros ya casi forman parte del paisaje ciudadano.

En este campo, quien picaría en punta sería el
Galicia, pero no por imperio de la bancarización forzada sino casi por azar. Su convenio con la petrolera Shell, firmado en el '98, preveía la instalación de 100 ATM's en otras tantas estaciones de servicio de esa marca. Pero en octubre, ese contrato se prorrogó por cinco años más, con el agregado de que en los próximos seis meses se instalarán otros 100 cajeros automáticos en la red de Shell.

¿Es alta la inversión requerida para agrandar las redes? El costo de los cajeros va desde los
u$s 5.000 a los u$s 18.000, según el nivel de complejidad de la máquina. De acuerdo con fuentes de la industria, existen tres clases de ATM. La más ba-rata y sencilla (u$s 5 a 10 mil) es la denominada «entry level» (nivel inicial); es capaz de procesar poco más de 100 transacciones diarias, son pequeñas y no admiten depósitos; su limitación en el número de operaciones tiene que ver con su reducido espacio para billetes. De todos modos, con las restricciones que existen para extracciones, la cantidad de retiros diarios podría multiplicarse.

• Más espacio

El segundo tipo es el denominado «cash dispenser» (expendedor de efectivo), que tiene más espacio para billetes y admite más transacciones; pero tampoco en esta clase (cuyo costo ronda los 14.000 dólares) se pueden hacer depósitos. Final-mente, la categoría más avanzada -en los que se pueden efectuar depósitos, y tiene una gran capacidad de almacenar billetesronda los 18 a 20 mil dólares. A estas máquinas se les puede adosar impresoras avanzadas, acceso a la Web y otras sofisticaciones. Cerca de 90 por ciento de las máquinas que funcionan en la Argentina corresponden al segundo tipo, los «cash dispensers».

La expansión de las redes no podría demorarse demasiado: según Norberto Peruzzotti, director ejecutivo de ABA (Asociación de Bancos de la Argentina), «se realizaron 34,6 millones de operaciones con cajeros automáticos desde la vigencia de las nuevas medidas, lo que representa un incremento de casi 70% respecto del mismo período del mes anterior; la explosión en compras con tarjetas de débito es mucho mayor: 2,5 millones, o sea un incremento de 750 por ciento». El directivo admitió que había problemas por la bancarización acelerada, pero prometió que «se irán solucionando de manera gradual».

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