7 de junio 2002 - 00:00

Los mercados que más siguen los argentinos

Japón

La Bolsa de Tokio cerró con una moderada baja en una jornada volátil donde en la última parte de la rueda prevalecieron las dudas de los inversores sobre la rentabilidad del sector bancario y la incertidumbre por los datos del PBI japonés que se conocerán hoy. El índice Nikkei se contrajo 88,93 puntos (-0,76%) y cerró en las 11.574,94 unidades.La sesión comenzó en alza, apuntalada por las ganancias registradas el día anterior en Wall Street. La tendencia se revirtió en el tramo final de la rueda, cuando trascendió que, los bancos deberían comenzar a pagar un impuesto a los municipios. También generaron cierto nerviosismo entre los inversores las cifras del PBI trimestral japonés que se publicarán hoy. Lo peor pasó por los bancos y las automotrices, mientras que las compañías de telecomunicaciones y de alta tecnología registraron un comportamiento dispar.

Londres

La Bolsa de Londres volvió a caer ayer y se ubicó en su nivel más bajo en los últimos ocho meses. El índice FTSE 100 perdió 31,5 puntos, equivalente a 0,63 por ciento, y finalizó la jornada en los 4.957 enteros. El recinto londinense cayó arrastrado por la pobre apertura en Nueva York, donde los mercados se vieron afectados por el descenso en las acciones del fabricante de microprocesadores Intel. A raíz de ello las acciones más castigadas durante la rueda fueron las de compañías de telecomunicaciones y alta tecnología. El gran perdedor de la jornada fue el diseñador de microprocesadores ARM Holdings, cuyos valores cedieron 6,5 peniques y cerraron a 172,5. En el mismo sentido se movieron el gigante de la telefonía móvil Vodafone y su rival mmO2. La decisión del Banco de Inglaterra de mantener las tasas de interés a 4% no influyó en la Bolsa, ya que era una medida descontada por los analistas.

San Pablo

Decir que fue una jornada durísima, la peor desde los atentados terroristas contra los EE.UU. no alcanza para reflejar realmente cómo vivieron los inversores la rueda. El Bovespa arrancó directamente en baja, y si bien hacia la tarde morigeró algo su desplome, de todas maneras siguió retrocediendo y cuando sonaba la campana de cierre quedaba prácticamente en el mínimo del día (en realidad sólo 2 milésimos por encima) en 12.112,58 puntos, marcando un retroceso de 3,79%. Esto puede no parecer mucho, pero hay que adicionarle el nuevo desplome del real, que cayó a 2,66 por dólar, y tal vez lo que fue lo peor de todo, la merma de los títulos públicos, con el C-Bond retrocediendo a la zona de u$s 68. Se pueden argumentar muchas cosas para justificar la huida de los inversores de cualquier forma de riesgo brasileño, políticos, económicos o técnicos, pero más allá de ellos, lo cierto es que hubo muchas caras con pánico.

Chile

Mirando las caras de quienes se retiraban del recinto del edificio sobre la calle diagonal, parecía leerse como que casi ya se daba por descontado que la jornada de hoy terminaría con el mercado rompiendo hacia abajo la línea de los 90 puntos. No importa tanto si esto ocurre o no, lo cierto es ayer el IPSA se desbarrancó 0,63% para finalizar el día en 90,42 puntos, por lo cual haría falta muy poco para empezar a operar en la zona de los 80's. Para ser sinceros, no hubo noticias locales de relevancia con qué explicar esta baja que alcanzó incluso al peso, que tras ceder 0,3 por ciento termino en 662,6 por dólar. Es así que el argumento más escuchado pasó por un efecto de simpatía con las demás Bolsas del mundo. Puede ser, pero el IPSA cerró en baja siete de las últimas ocho ruedas, tiempo más que suficiente como para mostrar alguna reacción si es cierto que las empresas andan tan bien como algunos sostienen.

México

Ya no importa demasiado si hay efecto contagio o no. El IPC perdió ayer 2,62% retrocediendo a 6.791,91 puntos, y aunque éste no fue el valor más bajo de la jornada, fue sólo por una cuestión de minutos. Es cierto que la gente de Merrill Lynch le bajó el pulgar a América Móvil, y este papel, responsable de 10% del movimiento del índice, se desplomó 6%, pero el volumen total negociado en Bolsa, sufrió un incremento que dio idea más de una liquidación general de posiciones que del efecto de un solo papel. El peso no estuvo ajeno a la mala jornada y experimentó una merma ante el dólar, quedando en 9,743 por billete norteamericano. No es que no haya oportunidades en el que ha sido el mercado de mejor rendimiento del continente en estos seis meses (de hecho Tamsa ganó casi 6%), pero es innegable que algo cambió y no para mejor. Haría falta que la economía y la política generasen buenas nuevas, lo que no se ve por ahora.

Dejá tu comentario

Te puede interesar