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La Bolsa de Tokio inició la semana con un alza de casi 3% que estuvo impulsada por las marcadas ganancias en el sector exportador tras las subas de la semana pasada en Wall Street. Así, el índice Nikkei avanzó 240,02 puntos (2,93%) y se ubicó en las 8.435,07 unidades, su mayor nivel desde el 5 de marzo pasado. El recinto nipón permaneció cerrado el viernes por ser feriado en Japón. A raíz de ello, recién ayer el mercado asimiló las fuertes alzas en las Bolsas de Nueva York durante la semana pasada. En este contexto, las principales beneficiadas fueron las empresas exportadoras, en particular las de alta tecnología y las automotrices como Kyocera, TDK, Canon, Toyota, Mitsubishi y Mazda. También subieron con fuerza los títulos del fabricante de software de juegos Square tras anunciar un aumento de sus ingresos previstos para el año fiscal 2002 que concluye el 31 de este mes.
La Bolsa de Londres cerró ayer con una fuerte baja, afectada por la creencia entre los inversores de que la guerra en Irak será más prolongada de lo que se preveía en un principio. De esta forma, el índice FTSE 100 puso fin a una racha de siete jornadas consecutivas en alza, período en el cual subió casi 17%. En concreto, el recinto londinense retrocedió 117,8 puntos, equivalente a 3,05%, y terminó en las 3.743 unidades. En Londres predominó el pesimismo luego de que los inversores se hicieran eco de las noticias que afirmaban que las fuerzas de la coalición conformada por Estados Unidos y Gran Bretaña se encontraron con mayor resistencia iraquí que la esperada al iniciar el conflicto. En rigor, el descenso de las acciones fue generalizado y afectó a todos los sectores. Sin embargo, los más perjudicados fueron los títulos de compañías de telecomunicaciones, automotrices y cadenas de comercio minorista.
Dentro de todo, y a pesar de que el Bovespa se desplomó 2,85% al cerrar en 11.052,62 puntos, puede decirse que no fue una rueda "tan negativa". Claro que esto significa que se perdió la oportunidad de capitalizar las tres primeras noticias realmente positivas que tienen el mercado en bastante tiempo: la disminución en las proyecciones inflacionarias del Banco Central, el crecimiento de la tasa de empleo industrial y la excelente colocación (se duplicó la oferta inicial a u$s 400 millones), de un bono de Petrobrás, el primero del sector no financiero de largo plazo en casi seis meses. De todas formas esto sirvió (y en especial lo del bono) para apuntalar la moneda local que cerró con una ligera mejora en R$ 3.402 por dólar. Con este escenario por detrás se entiende que la tasa de riesgo país apenas retrocediera 1% en la que ha sido la peor jornada geopolítica desde que se iniciara la guerra.
• CHILE
Cuando se revisaba ayer la caída de las principales Bolsas del globo, Santiago se destacaba por ser una de las de mejor evolución, al perder apenas 1,05% y cerrar en 1.012,22 puntos. Claro que esto sólo es válido para quien no conozca el mercado local, porque una pérdida de más de 1% para el IPSA (en especial en los tiempos que corren que están mostrando una inusual baja de la volatilidad) es una "barbaridad". Tal vez el único consuelo es que la merma tuvo mucho más de externo que de local, una circunstancia que se refrenda no sólo porque fueron los títulos con cotización internacional los que más retrocedieron, sino por la relativa fortaleza del peso que, acompañando al real brasileño, subió a $ 731,5 por dólar. Un factor que no pareció computarse por los inversores fue la variación del precio del petróleo, que en los próximos días puede girar para cualquier lado (el país importa más 90% de lo que consume).
El impulso alcista que tuvieron los ADR durante el viernes (la plaza local permaneció cerrada por el Día de Benito Juárez) sugería que tal vez la rueda no sería tan mala. Finalmente, y aunque 2,05% que terminó perdiendo el IPC, al cerrar en 5.924,34 puntos, puso a las acciones aztecas entre las que menos perdieron en el continente de un plumazo se perdió lo ganado en las últimas cuatro sesiones. Sin demasiadas operaciones, apenas se alcanzaron los u$s 79 millones, y sin noticias locales de peso (lo más destacado fue el incremento de la inflación de la primera quincena), el desplome de las acciones norteamericanas fue el motivo más esgrimido para explicar lo ocurrido. Hablando de peso, la moneda local no tuvo una jornada tampoco demasiado feliz, ya que retrocedió a $ 10,8 por dólar. Para los tiempos que corren lo mejor es parafrasear a quien una vez dijo que el mercado "subirá y/o caerá en los próximos días".




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