14 de julio 2003 - 00:00

Loser: "Superávit fiscal de Argentina debería ser mayor"

Para el ex director del departamento occidental del FMI Claudio Loser, es «injusto» pedirle al organismo que también acepte una quita de la deuda con la Argentina, «porque su rol es, justamente, prestar cuando los demás abandonan al país».

El economista, que actualmente integra el influyente Interamerican Dialogue, un think tank que vincula en Washington a los Estados Unidos con América latina, consideró que el superávit de las cuentas públicas debería ubicarse «entre 3,5% y 4% del PBI para avanzar con mayor comodidad en la reestructuración. Y también reconoce que la participación del Fondo en el proceso de reestructuración «sigue siendo muy controversial, porque es juez y parte».

A continuación, los principales pasajes del diálogo con Loser:

Periodista: ¿Cómo ve la posibilidad de que la renegociación de la deuda sea uno de los temas que incluirá el nuevo acuerdo con el FMI?

Claudio Loser: La política más reciente del FMI en este tema es meterse más bien poco, como sucedió con el caso de Ecuador. En el pasado hubo un involucramiento mayor, como la década del '80 y principios de los '90. Pero hubo reacciones negativas por parte de los acreedores privados, porque decían que actuaba como juez y parte. Esto sigue siendo una controversia, ya que el principio es que da asistencia técnica y no ingresa en la negociación final.


P.:
En el caso argentino, muchos acreedores ya se manifestaron en contra de la presencia del Fondo.

C.L.: Ocurre que cualquier solución debe estar dentro de un contexto de una proyección de la balanza de pagos, que determine con claridad cuánto se podrá pagar anualmente de intereses. Por eso, es muy probable que se negocie en paralelo con los acreedores privados, pero que la solución con ellos esté en función de lo que se acuerde con el FMI.


P.:
¿El FMI debería también aceptar quitas de la deuda prestada a la Argentina, como los acreedores privados?

C.L.: Algunos acreedores están efectuando ese reclamo. Pero es injusto, porque los organismos se meten cuando se van los privados, es decir que son contracíclicos. Están arriesgando el capital en momentos en que las cosas están mal y cobran una tasa de interés bastante más baja que la tasa de mercado.


P.:
¿A cuánto debería ascender la quita de la deuda en default?

C.L.: Considero que los niveles de quita que van de 50% a 70% que estuvieron circulando no están mal enfocados. Será una negociación muy difícil, pero creo que los acreedores deben balancear la incertidumbre de tener un bono más grande, pero de difícil cumplimiento, u otro más de menor monto, pero cobrable. Los inversores profesionales optarán por la certidumbre. Eso sí, siempre habrá un grupo que no entra para luego enjuiciar al Estado y beneficiarse.


P.:
¿Debe agrandarse el superávit de 2,5% para volver a pagar la deuda, como reclama el FMI?

C.L.: Algunos dicen que no es suficiente y otros que señalan que se trata de un nivel nunca visto para la Argentina. Pero otros países como Brasil o Ecuador tienen superávit primarios bastante superiores. Pero para la Argentina no es un mérito, sino una necesidad, porque no tiene acceso a financiamiento alguno. El gobierno debería apuntar a un porcentaje mayor, aproximadamente entre 3,5% y 4% del PBI. Claro que es muy fácil de decir y bastante más difícil de obtener.


P.:
Una vez que se reestructure la deuda, ¿qué pasará con la economía?

C.L.: Es muy importante que se avance rápido con la reestructuración, porque pondrá en claro la situación legal y jurídica respecto de los acreedores. Y también será una señal positiva para los argentinos. Muchos optarán por traer parte de los dólares que mantienen guardados y ello tendría un efecto positivo en la economía.

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