Rio de Janeiro (ANSA) - El presidente Luiz Inácio Lula da Silva reafirmó ayer que no tomará ninguna medida «populista» que ponga en riesgo la estabilidad económica, aunque pueda favorecerlo para las elecciones de 2006. «No tomaré ninguna actitud y no haré ningún gesto que pueda agradar momentáneamente y perjudicar a millones en el futuro», dijo Lula da Silva al participar ayer en Rio de Janeiro de una ceremonia de una empresa subsidiaria de Petrobras.
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«Brasil está viviendo uno de sus mejores momentos, y yo, que nunca tuve nada fácil en la vida, no hoy a arruinar eso ahora», agregó.
Según Lula da Silva, «las cosas están más o menos arregladas». «Ahora no debemos permitir que el proceso electoral del año que viene exija que un gobernante tome medidas irresponsables, populistas, pensando hacer apenas algo para la hinchada.»