16 de enero 2002 - 00:00

Marcha atrás: deudas no pesificadas ahora se pagarán con dólar a $ 1,40

Los deudores del sistema bancario que no entraron en la pesificación recibieron ayer una rectificación que los tranquilizó un poco: no deberán pagar sus préstamos con dólares en el mercado libre, sino que se les aplicará el dólar oficial, a una cotización de $ 1,40 por unidad.

En una maniobra desprolija, pero inevitable. El Banco Central decidió ayer por la tarde dar marcha atrás a una decisión que había tomado menos de 24 horas antes. Tras airados reclamos de distintos sectores de la producción y del público, finalmente quedó desechada la idea de aplicar el dólar libre para los endeudados.

Si la medida hubiera seguido vigente, cientos de miles de endeudados se hubieran encontrado con que su obligación ante la banca aumentó al doble en apenas una semana. Las deudas no pesificadas superan los u$s 40.000 millones. Es que una deuda de u$s 200.000 se hubiera transformado automáticamente en $ 400.000, debido a que el dólar se ubicó ayer en $ 2 en el mercado libre de cambios.

La decisión de tomar un tipo de cambio de $ 1,40 para el pago de créditos genera un enorme agujero en la contabilidad de los bancos. La pesificación uno a uno para la deuda en dólares de montos chicos provocó una pérdida cercana a u$s 6.000 millones para las entidades. Pero esta definición de transformar el resto de los préstamos en dólares a una tasa de $ 1,40 ampliaría el rojo a nada menos que u$s 20.000 millones.

Por supuesto, para los bancos será imposible en este contexto responder al pago en dó-lares de los depósitos del público. Claro que este tema aún no fue abordado seriamente ni por el gobierno ni por el Banco Central. Por lo pronto, se suspenderá en las próximas horas (probablemente hoy mismo) la entrega de hasta u$s 500 en billetes por parte de los bancos a los ahorristas que tienen cuentas corrientes o cajas de ahorro.

• Incremento

La aplicación del dólar oficial para los créditos no pesificados no soluciona, de todas formas, el problema de fondo. Para empezar, los deudores tendrán que afrontar inmediatamente un incremento de 40% en el valor de sus créditos, me-dido en pesos.

Una cuestión clave es que los préstamos quedan nominados en dólares, no serán pesificados a $ 1,40, lo cual plantea interrogantes para el futuro inmediato. ¿Qué pasará cuando se elimine el dólar oficial y se vaya a un esquema único de cambio flotante? No hay por ahora respuestas, por lo cual en tres o cuatro meses deberá replantearse todo el sistema.

Los cálculos realizados en los bancos e incluso por el BCRA demuestran que los alicientes brindados a deudores para que el impacto no sea tan fuerte son insuficientes. De hecho, con una reducción de 33% en la tasa de interés y un alargamiento del plazo del crédito de 20%, el incremento de la cuota en pesos ronda 10% (ver cuadros).

Los únicos créditos que fueron pesificados uno a uno son los siguientes: hipotecarios para compra de primera vivienda hasta u$s 100.000, prendarios a u$s 15.000 y personales con un máximo de u$s 10.000. También las líneas para PyME hasta u$s 100.000. Los que no ingresan dentro de esta categoría pasan automáticamente al esquema del dólar oficial a $ 1,40.

Durante toda la jornada hubo llamados cruzados entre los distintos ministros del gobierno. La ira apuntó al ministro de Economía, Jorge Remes Lenicov, por haber aprobado la normativa. El más airado en los reclamos fue el ministro de la Producción, Ignacio de Mendiguren, que incluso tuvo que suspender un encuentro con ministros de las distintas provincias ante la medida.

Remes decidió cargar las tintas contra el Banco Central: «Se cortaron solos», fue la excusa que esgrimió desde la primera hora de la mañana. Pero en realidad él mismo había consensuado la cuestión con el titular del BCRA, Roque Maccarone, con quien se había entrevistado el lunes al mediodía, horas antes de que la autoridad monetaria diera a conocer la normativa polémica.

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