26 de mayo 2021 - 00:00

Más de 120.000 firmas accedieron al crédito

En el último Informe de Política Monetaria el BCRA destaca el rol protagónico de dicha línea crediticia.

Desde que la economía ingresó en una etapa de paulatina recuperación el BCRA, presidido por Miguel Pesce, focalizó la política de crédito en la Línea de Financiamiento a la Inversión Productiva (LFIP) como la principal herramienta utilizada para canalizar el crédito productivo a las MiPyMEs, señala el último Informe de Política Monetaria del BCRA. De este modo, “se focalizó la política de asistencia crediticia en los sectores más rezagados, con tasas de interés en niveles consistentes con las de la tasa de política monetaria”. Al respecto el BCRA destaca que, en caso de que el agravamiento de la situación epidemiológica de lugar a una nueva caída en los ingresos, este instrumento permitirá adecuar rápidamente las líneas de asistencia a las MiPyMEs.”Desde su implementación, y con datos al 30 de abril , la LFIP acumula desembolsos por un total de $513.321 millones, lo que implicó un crecimiento nominal promedio mensual de 32,4% en lo que va del año. Aproximadamente el 80% de los fondos desembolsados se destinó a financiar capital de trabajo, mientras que el 20% restante se destinó al financiamiento de proyectos de inversión”. La mayor parte de estos créditos se canalizaron a través de documentos, que suelen ser la herramienta elegida para cubrir estas necesidades financieras. “Debido a que los documentos descontados tienen una vida promedio cercana a los 2 meses, es esperable que una parte de los montos desembolsados se hayan amortizado. Si se tuviera en cuenta este efecto, la participación de los proyectos de inversión se ubicaría en línea con el cupo de 30% que establece la norma”, estima el ente monetario. Al cabo del primer cuatrimestre, unas 120.180 empresas habían accedido a un crédito otorgado dentro del marco de la LFIP. Pero a pesar del impulso alcista provisto por las financiaciones a través de la LFIP, el crédito comercial presentó una contracción nominal desde fines de febrero. “Cuando analizamos la composición por tipo de deudor se observa que prácticamente la totalidad de la baja se explica por la dinámica de las grandes empresas. Dentro de este conjunto de personas jurídicas, los adelantos en cuenta corriente representan una elevada proporción de sus fuentes de financiamiento crediticio”, explica el BCRA en el IPOM.

En los últimos meses, la mayor caída del financiamiento a grandes empresas se registró en los adelantos en cuenta corriente. El resto de las líneas a grandes empresas también presenta una tendencia a la baja desde septiembre pasado, aunque más gradual. El crédito a las MiPyMEs es muy diferente, tanto en composición como en evolución. La mayor parte del crédito a MiPyMEs se canaliza a través de documentos, que fueron impulsados por la LFIP (que explica la tendencia creciente en los últimos meses). Es así que el crédito comercial a MiPyMEs presentó una tasa de expansión a precios constantes de 35,6% interanual en abril.

En línea con la recuperación en los indicadores de ingreso y confianza de los hogares, los préstamos destinados al consumo presentaron un creciente dinamismo. En particular, durante los primeros meses del año el impulso continuó proviniendo mayormente de las financiaciones con tarjeta de crédito, alentadas por el programa “Ahora 12”. Con todo, el crédito total al sector privado se expandió a una tasa promedio mensual de 2,2% nominal durante el primer cuatrimestre, lo que implicó una contracción real promedio de 1,9%. En términos del PIB el crédito se ubicó en 7,5% durante abril,

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