S e va secando el sistema, de órdenes dirigidas al sector accionario, reanudando el ciclo normal-de actividad con una sorpresa: de los $ 30 millones globales en efectivo, únicamente $ 20 millones fueron a los títulos locales, con el resto en certificados. La expresión «tocando fondo» hasta es aventurada, porque en el decrecer de actividad los escalones se han venido marcando a un ritmo desaprensivo y el torniquete aplicado a los canales de órdenes, apenas si han dejado un caudal para sobrevivir. En tanto, los precios evidenciaron otra rueda de gran resistencia y planteando la lucha y la trabazón en tales términos: no se vende debajo de ciertos límites. La demanda, por su parte, como decidida a esperar brechas y haciendo un juego de nervios hasta que se produzca el efecto del ajuste del volumen, sobre la columna de cotizaciones.
•Cumbre aislada
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El Merval apenas retrocedió 0,4%, en conjunto, solamente dando la nota discordante el papel de Siderar, con baja en 3%. Pero, la marca de «1.177» le va quedando demasiado holgada a la plaza y con un desfase grotesco, al verla con un sostén de órdenes como el de la víspera.
Pequeños daños, acumulando merma de no más de 0,5%, en un clima de espera que se torna más denso. Hacia un quiebre de una de las fuerzas, que cambie la estrategia, como para recomponer una línea de corte de oferta y demanda que una las puntas y recuperen la fluidez imprescindible. Así, es todo: un enorme embudo, cada vez más difícil de transar. Informate más
Dejá tu comentario