Finalmente, tras dos semanas de negociaciones, el gobierno y las petroleras firmaron el acuerdo para mantener hasta el 31 de mayo la tregua de precios en naftas y gasoil al público. Pero por ahora sigue demorado el convenio para prorrogar hasta el 30 de junio la venta de gasoil subsidiado al transporte de pasajeros. En este último caso, hay una fuerte disputa dentro del gobierno y el tema no sería ajeno a la huelga que inició este fin de semana el sindicato de camioneros de Hugo Moyano.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El acuerdo por los precios al público se demoró porque el gobierno quería que se firmara hasta el 30 de junio para que el nuevo gobierno pudiera revisarlo con cierto margen de tiempo. Pero las petroleras, especialmente las que no tienen petróleo propio, Shell y Esso, no aceptaron, porque vienen acumulando una fuerte deuda con las productoras que, según el convenio, compensarán cuando el precio del petróleo cotice por debajo de 28,5 dólares.
Shell y Esso temen que el próximo gobierno no les permita mantener el precio de los combustibles sin variantes, cuando baje la cotización internacional del crudo, y describen que la situación podría tornarse conflictiva. Como las petroleras que refinan petróleo propio, en particular Repsol YPF por el volumen que procesa, también van a recuperar la parte del precio no trasladada al consumidor, podría ocurrir que el nuevo presidente no admita ese «crédito» entre unidades de negocio de la misma empresa. Como consecuencia, si la principal productora de combustibles se viera obligada a bajar los precios, Shell y Esso también deberían hacerlo, aun cuando tengan que saldar la deuda con las productoras por comprarles el crudo a un valor fijo de 28,5 dólares desde el 2 de enero.
El acuerdo también se postergó porque las productoras dijeron que si el valor internacional sobrepasaba 36 dólares, ellas iban a absorber la diferencia, y ésta no iba a entrar en la deuda de las refinadoras. Pero a cambio, las petroleras querían pagar regalías sólo por 36 dólares, y este punto debía reglamentarse por una resolución que finalmente no salió.
• Condicionamiento
De esta forma, el acuerdo de tregua de precios quedó condicionado a que el petróleo no superara por diez días consecutivos los 36 dólares, o al revés a que no baje por el mismo plazo a menos de 22 dólares. También sigue sujeto a que el dólar no supere $ 3,65, y a que no suban retenciones.
El del gasoil es un tema distinto. El secretario de Energía, Enrique Devoto, y el de Transporte, Guillermo López del Punta, se cruzan acusaciones por este tema. Este último dijo que Energía quiere subir de 80.000 a 95.000 metros cúbicos mensuales la cantidad de gasoil subsidiado.
En opinión de López del Punta, como las petroleras venden al precio diferencial de $ 0,82, unos 110.000 metros cúbicos (30.000 de lo convenido) si se sube el cupo a 95.000 metros, se ven beneficiadas porque la diferencia de precio se compensa vía descuento en retenciones. Y, en consecuencia, se les puede pedir mayor descuento al transporte de cargas.
Por su parte, Devoto aseguró que no hay aumento del cupo, y que no corresponde a Energía interceder por el transporte de cargas.
Dejá tu comentario