29 de septiembre 2004 - 00:00

Más gasto inútil en trenes ineficientes

Ayer, el Estado reasumió la prestación de los servicios de trenes de larga distancia, estén funcionando o no. Es un retrocesoa los '80, con más gasto ineficiente. Hay un cambio: los privados realizarán el mantenimiento y la operación, pero el Estado se hace cargo de las inversiones.

El Estado nacional reasumió ayer la prestación de los servicios de ferrocarriles de largo recorrido que sean interjurisdiccionales. Así lo dispuso el Decreto 1.261 que, a su vez, derogó el 1.168 del 10 de julio de 1992 por el que se suprimieron los trenes de pasajeros de larga distancia, con excepción del Buenos Aires-Mar del Plata.

Este último servicio está bajo jurisdicción de la provincia de Buenos Aires, y la nueva norma no modifica esa situación. No obstante, desde hace varios meses el gobierno nacional presiona para llegar a un acuerdo con el gobernador Felipe Solá, que permita que El Marplatense quede bajo jurisdicción nacional y pueda ser licitado y adjudicado a un operador privado, pero con aportes del Tesoro para impulsar una rápida modernización. Era, meses atrás, el proyecto del «tren bala» a Mar del Plata, y sobre el que no se produjeron avances todavía.

El decreto conocido ayer pone bajo jurisdicción el resto de los trenes de larga distancia, ya sea que estén funcionando o no en la actualidad. Esto incluye a El Gran Capitán, que es el que hace el recorrido Buenos Aires-Posadas, que volvió a funcionar hace un año, aunque con serias dificultades de infraestructura; y el del NOA, más conocido como el tren Buenos Aires-Tucumán, que fue devuelto por el gobierno tucumanohace diez días, y se espera rehabilitar en pocas semanas.

Están también los ferrocarriles desde Buenos Aires hacia Córdoba y hacia Bariloche entre los que actualmente no funcionan.
El gobierno nacional llamaría a licitación para la prestación de esos servicios, comprometiendo inversiones del Estado en material rodante y vías. En los ferrocarriles que ya están en funcionamientoel que va a Posadas y el que se dirige a Tucumán-, se seguiría con los permisos precarios por 90 a 180 días, hasta regularizar la situación.

• Peaje

El decreto establece que las provincias podrán hacerse cargo de los ramales dentro de sus territorios, tanto en los casos en que los trenes ya se encuentran en actividad como los que se presenten para su habilitación.

Los trenes de pasajeros deben correr sobre las vías de los ferrocarriles de carga, por lo cual deberán pagar un peaje a los que operen estas últimas formaciones. Pero, además, para que los trenes de pasajeros tengan una velocidad competitiva con el transporte automotor, las vías deben ser renovadas y tiene que comprarse nuevo-material rodante. Las empresas que actualmente operan los trenes de pasajeros en el área metropolitana -TBA, Metrovías, Ferrovías y Metropolitano-y algunas compañías de capitales privados provinciales estarían interesados en este negocio, porque la inversión quedará en manos del Estado, y las obligaciones se restringirían al mantenimiento y a la operación.

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