31 de diciembre 2001 - 00:00

Más impuestos para la Capital Federal

Aníbal Ibarra consiguió ayer permiso para diferir pagos, aumentar impuestos y crear bonos porteños, además de utilizar los LECOP que reciba del gobierno nacional (un convenio que la Ciudad firmó junto con las provincias, durante la gestión interrumpida de Fernando de la Rúa) para saldar deudas y pagar sueldos.

La Legislatura porteña acotó, en la tarde del domingo, las facultades especiales que solicitó Ibarra para hacer frente a la emergencia económica en la que se declaró la Capital Federal, con compromisos de pago suspendidos por un mes.

Por apenas un voto de diferencia la Alianza consiguió la ley: 27 diputados a favor, 20 abstenciones (el PJ) y 6 rechazos.

En una sesión inusual, para evitar que las normas que pidió el Ejecutivo se caigan por terminar el año y tuvieran que regresar a su tratamiento en comisión, los legisladores comenzaron a acordar los votos en mangas de camisa y jeans, que el PJ y la izquierda negaban a la Alianza, el sábado. Un grupo de empleados municipales y barras de la izquierda entorpecieron la sesión y hasta se ligó un huevazo el comunista Patricio Echegaray que había pedido el ingreso a la tribuna de los bulliciosos espectadores. El rechazo mayor era por el artículo que pretende el pago de sueldos en bonos, al que se opuso el PJ, el ARI y la izquierda.

En el paquete de 5 leyes que se proponía debatir la Legislatura anoche, se trataba el aumento de impuestos a los mayoristas de alimentos e hipermercados, duplicando la tasa de Ingresos Brutos. El Gobierno porteño la llevará de 1,5% a 3% con la idea de igualarla con la que cobra la provincia de Buenos Aires y que no se traslade a los precios que serían iguales a los que actualmente los grandes supermercados ofrecen en las góndolas de otros distritos donde tributan tasas más elevadas.

Renegociación

Además en el la ley tarifaria y el Código Fiscal se establece el cambio en la modalidad de cobro a las empresas de comunicaciones para que tributen sobre el monto facturado y no por el espacio subterráneo que utilizan como se venía haciendo.

Ni el peronismo, ni el ARI, aprobaban los aumentos de impuestos y el pago en bonos a empleados. En cambio la Alianza pudo conciliar con el PJ y sus aliados los poderes especiales para el jefe de Gobierno. No se le permitirá cambiar procesos de licitación por compras directas en general, sino en función de que lo justifique una emergencia. Tampoco podrá quitar de los haberes de los agentes públicos, médicos y maestros, las sumas no remunerativas que lo componen o diferir su pago, entre otras limitaciones que llevó la original ley de 24 artículos a 18.

El frepasista podrá en cambio renegociar contratos, mantener la suspensión de los pagos a proveedores y servicios hasta el 18 de enero próximo, vender los bienes de la Ciudad y otras acciones que le permitan seguir gestionando en el año 2002.

El peronismo, que es la oposición a la Alianza en la Ciudad eliminó artículos del borrador original porque se negó a darle amplias facultades al gobierno aliancista. Además, en la misma ley limitó al Gobierno porteño los gastos de publicidad y propaganda.

Primera medida

Tal como anticipó este diario, la primera medida adoptada por el jefe de Gobierno es el pago escalonado de los sueldos de diciembre y abundantes contratos de la gestión, que se hará en tres cuotas.

En el último mes los ingresos de la Capital Federal cayeron 51%, merma que se sumó a la general del trimestre, y al no haber una previsión de esa baja en la recaudación -que obedeció en parte a las limitaciones a las extracciones bancarias, la recesión y la rebeldía fiscal por el denominado «corralito»-
Ibarra debió actuar de apuro y pedir la sanción de una ley de emergencia económica y social para la Ciudad.

La primera en que se aprobó a media tarde fue la convalidación del convenio para que la Nación le pague con LECOP a la Ciudad la cuota fija de coparticipación ($ 157 millones), el incentivo docente y profesores terciarios y otros regímenes coparticipables.

La ley más polémica que se acordó en general fue la de emergencia económico y financiera por 180 días, que permitirá a
Ibarra:

Suspender, modificar o diferir todo tipo de contratos (servicios y obras).
Renegociar cánones por concesiones (recolección de residuos, iluminación, comedores escolares etc.) sin afectar la calidad de los servicios y sin reconocer a las empresas que lo soliciten lucro cesante.
Utilizar medio de pago alternativos, emitidos o «a emitirse por la Nación o la Ciudad» de Buenos Aires.
Aceptar títulos para el pago de impuestos porteños.
Modificar el Presupuesto 2001.
Disponer del fondo para subterráneos y ampliar el endeudamiento de la Capital hasta $ 200 millones en el corto plazo y $ 218 millones con vencimiento a largo plazo.
Incluir a AUSA, la sociedad del Estado que administra las autopistas, en la cuenta única de rentas de la Ciudad.
Diferir el pago de sentencias judiciales.

Una comisión de 7 legisladores controlará los pasos que el ejecutivo de en función de los poderes que le otorga la norma.

También la Legislatura sancionaba una ley de creación de un Fondo de Emergencia Social con el producido de la venta de inmuebles de la Ciudad, los recursos que reciba de la Nación para desempleo y otros que determine el Ejecutivo.

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