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Javier Pérez, presidente de MasterCard para América latina y el Caribe: «Debemos crecer más en la Argentina».
• Venezuela tampoco es un motivo de preocupación; estamos creciendo 80%. Hasta ahora el gobierno venezolano mantiene la visión de que el mercado de tarjetas se desarrolle, y que eso ayude a blanquear y bancarizar a la población. . De todos modos, las mayores oportunidades las vemos en México (que ya está muy bien) y en Brasil (que va a seguir mejorando). Allí instalaremos 170.000 POS (lectoras de tarjetas on line en puntos de venta), sobre todo fuera de las grandes ciudades.
• En la Argentina, en cambio, estamos en una mala situación, pero vamos a seguir creciendo.
• Las tarjetas emitidas por cadenas comerciales no nos preocupan: está demostrado que al menos 10% de ellas al año migran hacia MasterCard u otras marcas.
• Las remesas de los emigrantes es un mercado importante que estamos mirando con atención (VISA ya está muy activa en ese campo, lo mismo que el BBVA, que compró el Banco Laredo en Estados Unidoscon ese solo propósito en mente). Pero creemos que lo que hace la competencia, es decir transferencias de plástico a plástico, tiene dificultades objetivas concretas: mucha gente que recibe esa remesa no tiene un cajero cerca o en su vida pisará un banco.
• Por eso, estamos elaborando un producto que creemos revolucionará ese negocio. Y de cuyas características todavía no puedo adelantar nada.
• Internet en la región aun debe desarrollarse como negocio para las tarjetas. La ventaja es que somos el único medio de pago, pero en contra juegan dos cosas: los principales vendedores están en EE.UU. y son reacios a enviar mercadería a América latina, y además nuestra gente sigue teniendo desconfianza a poner los datos de su tarjeta en Internet.
• Una solución es la e-card, que no es de plástico sino un código, con un límite pequeño, porque el promedio de transacciones en la Web no llega a los u$s 200. Y así y todo, el fraude no alcanza 5% del monto total, y en buena parte es autofraude. La otra es que los grandes «merchants» se instalen en nuestros países. Pero por ahora en la región el comercio por Internet no supera 3% del total de nuestro volumen, cuando en Estados Unidos trepa ya a 15%.




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