La plaza financiera local cerró la semana con una jornada un poco más distendida. El riesgo-país bajó a 1.132 puntos básicos empujado por el alza en los bonos que ganaron hasta 3,4 por ciento. Sin embargo, la Bolsa no logró cristalizar el mejor clima y cayó 0,7 por ciento arrojando una pérdida semanal de 8 por ciento. El frente externo también influyó negativamente ya que tanto Wall Street como San Pablo se movieron hacia atrás.
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En tanto, el gobierno debió pagar tasas de 15 por ciento anual el viernes por la colocación de un Bono pagaré por 250 millones de dólares en la plaza local. Ahora la mirada de los operadores está puesta el licitación de Letras del Tesoro (LETES) que se llevará cabo mañana por un monto de 850 millones de dólares y en la que a diferencia de otras veces, se fijará el plazo de colocación recién una vez que se conozcan todas los ofertas. Entre los títulos públicos lo mejor pasó por los emitidos tras el megacanje. El Global con vencimiento en 2008 -el más representativo de la deuda argentina-avanzó 2,8 por ciento, el 2018 ganó 2,3 por ciento y el 2031 subió 3 por ciento. Por el lado de los Brady, el FRB trepó 2,6 por ciento a la vez que el Par y el Discount se elevaron 0,8 por ciento y 0,7 por ciento, respectivamente.
En la Bolsa de Comercio las principales acciones registraron una baja de 0,78 por ciento, llevando al índice Merval hasta las 369 unidades. El volumen negociado fue superior al promedio de la semana al totalizar los $ 30,7 millones y en las pizarras se contabilizaron 11 alzas, 29 descensos y 4 papeles sin cambios. Entre los perdedores se destacaron Banco Francés (-6 por ciento), Telecom (-4,88 por ciento) yTelefónica (-1,65%). El indicador general del recinto, por su parte, concluyó con una merma de 2,41 por ciento. En la City las tasas para préstamos entre bancos registraron un alza de cuatro puntos porcentuales, que los operadores atribuyeron principalmente a la cercanía con el fin de semana largo y a la mayor demanda de fondos que habitualmente se produce a principio de mes para hacer frente al pago de sueldos y, en este caso, también de aguinaldos. Asimismo, desde el Banco Central se aseguró que tanto los depósitos como las reservas se encuentran en niveles normales.
Las entidades de primera línea con necesidades inmediatas de liquidez debieron abonar una tasa de 16 por ciento anual mientras que los bancos de menor patrimonio pactaron un rendimiento que rondó 21 por ciento. El call en dólares, siempre a tres días de plazo por el fin de semana largo, cerró a 8 por ciento anual. El alza en las tasas activas continuó empujando hacia arriba los rendimientos que los bancos ofrecen a los ahorristas. Por depósitos a plazo fijo en pesos se pagó una tasa promedio anual de 15 por ciento, en tanto que quienes optaron por destinar sus fondos a certificados en dólares lograron 9,10 por ciento. En las cajas de ahorro se resolvió una tasa de 3,2 por ciento anual.
En Wall Street los mercados sufrieron marcadas bajas, afectados por las advertencias de empresas y los nuevos datos que mostraron un alza del desempleo. Bajo este marco, el promedio industrial Dow Jones se hundió 2,17% y el panel tecnológico NASDAQ perdió 3,65 por ciento. En San Pablo el Bovespa retrocedió 1 por ciento contagiado por la situación argentina y la continua devaluación de la moneda brasileña. El Banco Central debió salir nuevamente a intervenir en el mercado tras lo cual el dólar cerró finalmente a 2,44 reales.
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