Menos gente en bancos, que vuelven al horario normal
Se operó ayer en alza el dólar paralelo, pese a la vigencia del feriado cambiario. Los clásicos «arbolitos» en la calle, también algunas oficinas en el microcentro y hasta entidades financieras ofrecieron dólares a $ 1,45. Pero este precio fue contra la entrega de pesos billete. Si el comprador pagaba con un cheque en pesos -por lo tanto, quien vendía los dólares pasaba a estar dentro del «corralito»-, el precio era mayor y alcanzaba $ 1,65 por dólar. Paralelamente, ayer el Banco Central permitió cancelar deudas en dólares con pesos manteniendo el 1 a 1.
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La incertidumbre continuó entre los cambistas que aún no saben con certeza cuándo se reanudarán las operaciones y a qué precio. Algunas versiones señalaban que el feriado sería levantado el lunes próximo, aunque supeditaban ello a las medidas económicas que se anunciarán mañana.
«Los valores en que se pactó el dólar están en torno a la devaluación inicial que se espera que aplique el nuevo gobierno», señaló un operador, quien admitió haber realizado algunas operaciones, pero «sólo para turistas que necesitaban imperiosamente dólares para viajar».
Lo cierto es que en la City porteña abundan especulaciones sobre lo que podría ocurrir con el valor de la moneda estadounidense si se aplica una devaluación. Más allá de que el sistema finalmente elegido implique un tipo de cambio de fijo en un nuevo nivel, una banda de flotación o libre cotización, casi todos coinciden en que las restricciones impuestas por el «corralito» financiero amortiguarían en parte la escala del dólar.
«El precio del dólar lo determina el público, no el gobierno», señaló en diálogo con Ambito Financiero Alfredo Piano, presidente de Banco Piano. Consultado sobre la existencia de «arbolitos» en la City, advirtió «que hay por todos lados» y que su número se incrementará a medida que se dilate el feriado cambiario.
«Si hay muchas dificultades para la obtención de dólares, la demanda se va a acentuar. Basta con que se limite algo para que la gente lo demande con mayor ímpetu», aseguró Piano.
En tanto, las fuentes consultadas por este diario coincidieron en afirmar que la mayoría de los demandantes de dólares fueron pequeños ahorristas que tenían que viajar imperiosamente al exterior y no disponían de dólares, o simplemente particulares intentando cubrirse de una eventual devaluación.
El último día hábil de actividad cambiaria el dólar cotizó a $ 1,02 para la compra y $ 1,10 la punta vendedora, pero sólo se registraron operaciones hasta el mediodía, momento a partir del cual las casas de cambio bajaron sus persianas a raíz de los incidentes y desbordes que se sucedieron en distintos puntos del país y en Plaza de Mayo.




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