1 de mayo 2020 - 00:00

Lo que se dice en las mesas: billonarios más millonarios

Sheriffs y alguaciles salieron a cazar "brujas" dolarizadoras. Inquietud y cantos de sirena. Fede 0 Santi 1. Nadie ve un canje exitoso ¿o todos, son muy buenos actores? Lo que suena, "Standstill, the way". Mirando al Club de Paris mientras los gurús hablan del "kairos". Quebró un histórico del oro.

Un estudio del Institute for Policy Studies señala que si bien decenas de millones de estadounidenses han perdido sus empleos durante la pandemia (ya más de 30 millones), la élite ultra rica de EE.UU ha visto aumentar su patrimonio neto en u$s282.000 millones en solo 23 días.

Un estudio del Institute for Policy Studies señala que si bien decenas de millones de estadounidenses han perdido sus empleos durante la pandemia (ya más de 30 millones), la élite ultra rica de EE.UU ha visto aumentar su patrimonio neto en u$s282.000 millones en solo 23 días.

Ámbito

Entre las “corridas” de los gestores locales de fondos comunes de inversión y los agentes de bolsa, y los cantos de sirena de algunos analistas, el mercado local deambula bajo la niebla de la cotización del dólar libre. Es que inversores, ahorristas y empresas venían salteando la “cuarentena cambiaria” que deseaba disponer el Gobierno, por lo menos, el tiempo necesario para ir acomodándose a la nueva realidad macro y en medio del canje de la deuda. Así las febriles transacciones con el dólar Bolsa, dólar Cable y el dólar MEP, más el Blue, no hicieron más que despertar los ánimos intervencionistas de gran parte del Gobierno.

Primero el “sheriff” Cosentino en la CNV, luego la UIF y ayer el BCRA, todos corriendo detrás de los acontecimientos, comenzaron la caza de brujas de los compradores de dólares. Un clásico, sobre todo, de los últimos tiempos. Lo que pasa es que mientras se estaban aggiornando a la normativa, de tener que canalizar el 75% de la cartera en valores financieros en pesos, algo que está siendo negociado en términos de un período de adaptación, les cayeron los requerimientos de información sobre sus clientes y operatoria con dólares bursátiles. Detrás de todos, llegó el alguacil Pesce avisando que ¡“cuidado” con comprar dólares con los créditos subsidiados!

Parece que a nadie se le ocurrió la viveza criolla de algún trasnochado. Se produjo así un intenso intercambio epistolar, vía mail, entre el sector privado y los reguladores. De paso les tiraron de las orejas a las ALyCs (agentes de bolsa) sobre la publicidad que efectúan algunos acerca de “la operatoria dólar MEP”, que en muchos casos hacen referencia a “la compra sin límites de dólares con un solo click por internet y sin el impuesto del 30%”. Si bien la operatoria surge de un arbitraje de bonos, que está permitido por los mercados y encuadrado en la normativa vigente, la publicidad de comprar “dólares ilimitadamente sin el impuesto del 30% con un solo click” debería ser promocionada como una operación bursátil y no en el mercado de cambios. La entidad que nuclea a los agentes aconsejó “suma cautela” en la difusión de este tipo de publicidad, para no despertar la ira oficial. Respecto de la información solicitada, en las mesas no entendían el por qué dado que la CNV ya la recibe dicha. Además el canal por el cual se solicitó la información no es el habitual y generó cierta inquietud dado el carácter confidencial y sensible de los datos requeridos.

Por su parte el BCRA avisó anoche que las empresas que “accedan a líneas de créditos con tasas subsidiadas y aquellas que realicen operaciones de compra-venta de títulos valores con liquidación en moneda extranjera tendrán que pedir la conformidad previa del BCRA para acceder al Mercado Único y Libre de Cambios para la adquisición de divisas”. Todo ello en una semana donde el BCRA volvió a ser neto vendedor de reservas y encima operó muy fuerte en el mercado de futuros. Mientras los agentes de bolsa y gestores corrían buscando satisfacer los requerimientos de los organismos, las usinas comenzaron a desparramar la idea que había un acuerdo con los acreedores y por ello caía el riesgo país.

Sin embargo, al transcurrir de la operatoria se supo que solo era un tema técnico en el cálculo del índice EMBI del JP Morgan (al salir de la canasta el Global 21). La lectura optimista chocaba de frente con todos los análisis y conversaciones desde Wall Street y Londres. Mientras en el exterior todos hablan del fracaso del canje y la cercanía del default, acá algunos veían ya un arreglo. Y todo esto se venía ya viendo en las últimas videoconferencias entre analistas y clientes. Al respecto, el Zoom sigue al rojo vivo. En uno de ellos, donde la estrella fue un reconocido economista argentino que opera en Wall Street hace décadas, quedó claro que en la disputa entre el ex BCRA, “Fede” Sturzenegger y el ex Secretario de Finanzas (del “Toto” Caputo), “Santi” Bausili, la razón sobre el caso del bono Centenario estaba de lado del segundo (quién desmentía el peligro de una cláusula del Century sobre el canje).

Lo cierto es que si los asistentes a las videoconferencias se guían por el sentimiento allí percibido nadie ve un canje exitoso, sobre todo, por parte de los inversores institucionales, puede haber algo bueno entre los bonistas privados, porque se quieran sacar de encima los bonos, pero el resto no solo considera la oferta “pijotera” sino carente de un mínimo sentido financiero o económico y para colmo dicen que tiene serios problemas legales (ciertas prerrogativas que se guardó el Gobierno para sí). Lo ven difícil de aceptar y con cierto atractivo a litigar en el caso extremo. Claro que aún hay tiempo para negociar y mejorar. Pero nadie tiene claro ni la estrategia oficial ni a dónde quiere ir ni quién manda. Se habla cada vez más de un “Standstill”, o sea, si el Gobierno se ve venir la noche quizás opte por patear la pelota afuera, por un tiempo, hasta que pase la pandemia. Pero bueno en las charlas y conferencias todos calculan cuánto falta para mejorar y un 10 dólares sería el promedio, más algún mix de otras opciones. De lo que se habló también fue del tema FMI y su rol y del Club de París, quizás Argentina ahí tenga alguna chance con su estrategia.

Ocurre que hubo un encuentro virtual de carácter extraordinario días atrás entre Washington (IIF) y Paris (Club de París), el tema: empezar a trabajar y colaborar conjuntamente, sector público y los acreedores privados, en apoyar la iniciativa de una suspensión del servicio de la deuda (DSSI) acordado por el G-20 y el Club de Paris. Ambas entidades, que representan a todo el arco acreedor, acordaron avanzar en esta iniciativa a petición específica de los países prestatarios (sobre todo los países más pobres y menos desarrollados).

Muchos de estos países, que ahora enfrentan problemas agudas en salud y temas humanitarios, “tienen altas de deuda externa que limitan severamente su espacio de política fiscal para responder a la crisis”, reconocieron. Y dado que ahora el espectro de acreedores es muy amplio, consideraron que la coordinación es clave. Reconocen que estos países están sufriendo la caída de precios de las materias primas y la fortaleza del dólar que les plantea desafíos adicionales de refinanciación.

Hasta el momento lo que se sabe es que se acordó un período de suspensión de mayo a diciembre de 2020 (DSSI). Del encuentro participaron los 22 acreedores oficiales del Club de París y más de setenta representantes del sector privado. Un exfuncionario de los ’90 que hoy se desempeña del otro lado del mostrador consideró que en el caso del Club de Paris, el Gobierno argentino tenía chances de obtener mejoras aunque la deuda no es relevante, porque ahí su estrategia parece la correcta. Y si bien existe un debate más allá de Argentina, como lo demostró el encuentro IIF-Club de Paris, esto puede ayudar. Mientras tanto, en el resto de la aldea global, aumentan los pronósticos de que la recuperación será tipo “U” tras una fuerte recesión, ya muy pocos hablan de una “V” o “W”. Y lo que viene es lo que los griegos llamaban “kairos”, un momento en el tiempo indeterminado donde ocurren cosas importantes.

Algunos no pierden el tiempo y a pesar que los gurús consideran que los inversores están operando como si ya pasó la tormenta, pese a que algunos ya esperan la segunda ola de Covid-19, muchos ya hicieron “su verano”, en particular, los billonarios. Así lo mostraron en una video interoceánica donde un estudio del Institute for Policy Studies señala que si bien decenas de millones de estadounidenses han perdido sus empleos durante la pandemia (ya más de 30 millones), la élite ultra rica de EE.UU ha visto aumentar su patrimonio neto en u$s282.000 millones en solo 23 días. Esto a pesar del hecho de que se espera que la economía se contraiga en un 40% este trimestre.

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El informe también señala que entre 1980 y 2020 las obligaciones fiscales de los multimillonarios de EE.UU., medidas como un porcentaje de su riqueza, disminuyeron en un 79%. En los últimos 30 años, la riqueza multimillonaria de EE.UU. se disparó en más del 1.100%, mientras que la riqueza promedio de los hogares aumentó apenas un 5%. En 1990, la riqueza total de la clase multimillonaria de EE.UU. era de u$s240.000 millones; hoy ese número es de u$s2,95 billones.

Por lo tanto, sostiene que los multimillonarios norteamericanos acumularon más riqueza en las últimas tres semanas de lo que ganaron en total antes de 1980. A contramano, también resonó una encuesta UBS Global Wealth Management que muestra una creciente preocupación entre los inversores más ricos del mundo por la necesidad de un retroceso en el mercado de valores antes de comenzar a comprar. La encuesta mostró que el 61% de los inversores y millonarios esperan una liquidación en el mercado del 5% al 20% antes de tirarse a la pileta. Alrededor del 16% dijo que el último movimiento fue un repunte del mercado bajista y que se avecina una baja adicional. El sondeo mostró que el 60% de los encuestados creía que era probable una recesión mundial en los próximos 12 meses. Otro operador comentaba en un after virtual, la nueva modalidad de intercambio de figuritas, el avance del oro de la mano de los fondos ETF ya que la demanda para joyería se había derrumbado. En el primer trimestre del año la demanda de oro estuvo firme en casi 1.090 toneladas. Los ETF de oro tuvieron los más altos flujos trimestrales de los últimos cuatro años, alcanzando una tenencia histórica de más de 3.185 toneladas. También los bancos centrales continuaron comprando oro aunque a un ritmo más lento. Las reservas de oro mundiales crecieron 145 toneladas en el trimestre. En consecuencia, la demanda mundial de oro en términos de valor alcanzó los u$s55.000 millones, el más alto desde II trimestre de 2013. Pero no todo lo que reluce es oro, se declaró en quiebra uno de los históricos operadores del mercado del metal precioso. Ampliaremos.

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