Lo que se dice en las mesas

Economía

Un canje "in eternum". Llueve, pero en Montevideo.  ¡Preparate!: "Cerrado hasta nuevo aviso". Mucho cable en la ANSeS.¡No le saquen el "corto" a los muchachos! Tras Covid temen menor ética.

Sigue la saga del canje de deuda, sin mayores novedades. Por más que de uno y otro lado manifiesten, directa o indirectamente, estar más o menos cerca o lejos de un acuerdo, lo cierto es como lo venimos señalando desde hace semanas, el capítulo legal es el obstáculo a superar. Pero aún hay un mes hasta el nuevo deadline. Piden paciencia pero la verdad que para el mercado ha sido ya todo muy largo. Se perdió mucho tiempo y cuando ven que en la otra orilla llueven las inversiones, hay un sinsabor de envidia y pena. Uruguay, en medio del Covid-19, colocó deuda en dólares a la tasa más baja de la historia y fue el primer emergente que colocó deuda en moneda local este año. Tuvo una demanda tres veces mayor al monto colocado: lanzó un bono Global a 20 años en pesos indexados por u$s1.600 millones a una tasa del 3,875% y reabrió bono a 10 años en dólares por u$s400 millones al 2,48% anual. Fue tal la demanda que el Global salió por encima del 4% y terminó por debajo. Lo mismo con el bono en dólares que salió con spread de 200 puntos y cerró en 180 pb. En las mesas criollas miraban con nostalgia lo que pasa en el mercado uruguayo, que ya viene mostrando novedades como el cierre de la oficina local de Julius Baer (gestionaba una cartera de u$s1.000 millones de clientes uruguayos) y el paso de varios ejecutivos a la competencia, al grupo suizo Mirabaud.

Ya parece ser un clásico de la pandemia pero miércoles y sobre todo los jueves arrecian los Zoom y videoconferencias. En uno de ellos la gente de The Economist EIU proyectó una caída del comercio global del 23% este año (el PBI -5%) y que la Argentina recuperaría el PBI de 2019 recién en 2023 (¡como para ser sustentable!). Por eso sorprenderse que la Argentina va a ser el país más afectado por la pandemia es ingenuo ya que prácticamente, como dijo un banquero extranjero, “el país está cerrado -por cuarentena- hasta nuevo aviso”, con el consiguiente impacto económico y social. El Gobierno, entrampado en la madeja de los sanitaristas, pasa por alto que una unidad de terapia intensiva cuesta unos u$s50.000, pero por la caída del PBI ser perderán u$s40.000 millones. La estrategia del confinamiento, que parece volver a foja 0, no dura más de 90 días en el mundo. Ya está demostrado. Un conocido gestor local comentaba el curioso accionar de la ANSeS, sobre todo de sus “compras” (parece que mucho “DICA”). Lo está haciendo con varios cientos de millones de dólares “cable” (¿sabrán algo de la ley local?). Parece que el accionar pegó en el cable y el MEP, porque compraron AY24 con cable.

Nada seria igual. Por más que los analistas tomen referencia a la crisis 2008, los mercados financieros parecen que no se parecerán mucho a lo que eran en marzo pasado. Así lo dejaron claro los profesionales de las finanzas mundiales nucleados en el CFA Institute en una reciente encuesta que mostró que un 83% de los gestores pide a las respectivas autoridades que no prohíban las ventas a corto en caso de un rebrote del virus, como hicieron en los desplomes al inicio de la pandemia. Mientras que un 45% teme que la crisis provoque la vuelta de conductas de dudosa ética. Un gestor suizo recordó en un Zoom bioceánico que en la UE países como España, Francia, Bélgica, Austria, Italia y Grecia habían prohibido los “cortos” o el incremento de “posiciones cortas” netas sobre acciones, para estabilizar el mercado. Vale explicar que la venta a “corto” (o negociación bajista) es una herramienta muy utilizada por los gestores para lograr más rentabilidad. Pero que ocurre, explicó el suizo, en lugar de comprar barato y vender caro, los gestores más avezados venden caro y compran barato obteniendo una ganancia por el cambio en el precio del activo. En general, el gestor toma prestadas las acciones sobre las que quiere realizar la operación y luego las vende en el mercado al precio actual con el objetivo de volver a comprarlas a un precio más bajo en el futuro y así devolver las acciones prestadas a su dueño original (hay otros que hacen esto con derivados). Pero del otro lado del mostrador las empresas se quejan argumentando que estas prácticas hunden su cotización sin importarles el devenir del negocio. Los gestores bajistas se defienden alegando que así el mercado diferencia entre las malas y las buenas empresas. El tema resurge ahora porque muchos gestores temen un fuerte rebrote del coronavirus y por lo tanto nuevas caídas bursátiles antes de que acabe el año. Hay en juego un buen puñado de ganancias.

Respecto del acertijo de la semana pasada, el fondo más rentable del mundo es, por ahora, el Quadriga Igneo del ex-JPMorgan, Goldman, Merrill Lynch y Old Mutual, Diego Parrilla, que ya ganó un 40%. Su estrategia es anticrisis y anti-burbujas (invierte principalmente en oro, bonos del Tesoro de EE.UU. y coberturas frente a caídas en activos de riesgo). Se trata obviamente de un fondo altamente conservador que busca la protección del capital además de generar retornos absolutos durante mercados adversos y hostiles. En palabras de Padilla, el fondo es como el arquero del equipo: para poder ganar primero hay que no perder.

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