15 de julio 2003 - 00:00

Mercosur podrá participar en licitaciones de Europa

La Unión Europea (UE) ofreció ayer abrir a las empresas del Mercosur las licitaciones públicas a las que llame cualquiera de los 15 estados que conforman ese bloque comercial o los que se sumen en el futuro. Si prospera esta idea, se abriría a las compañías argentinas, brasileñas, uruguayas y paraguayas un mercado de más de 225.000 millones de dólares. No será fácil: se trata de competir de igual a igual con los proveedores europeos habituales de todas las compras públicas que los gobiernos hagan, desde alimentos y bebidas, remedios, papelería, textiles, hasta las grandes obras públicas. Puede beneficiar a grandes empresas del país con cierta gimnasia para exportar y entender la forma de participar en otros países. Se teme igualmente que este ofrecimiento sea una forma de abrir algún mercado donde en realidad será muy difícil competir, a cambio de no discutir el tema más importante para los miembros del Mercosur: que Europa deje de subsidiar sus productos agrícolas.

La Unión Europea (UE) propuso una alternativa a la posibilidad de discutir algún tipo de integración comercial, sin la necesidad de incluir el conflictivo punto de la eliminación de los subsidios agrícolas. Oficialmente ayer el bloque europeo presentó una oferta para la apertura de mercados públicos (compras gubernamentales) al Mercosur y pidió a los sudamericanos que presenten una propuesta en el marco de la negociación de una zona de libre comercio como parte de un acuerdo de asociación.

La Unión Europea (UE) espera mantener una reunión ministerial con el Mercosur a finales de agosto, aunque no presentará una oferta para la apertura del mercado agrícola de Los Quince antes de la reunión ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC) de Cancún (México) en setiembre. «En la próxima ronda probablemente no tendremos la propuesta agrícola completa, sino que discutiremos con los ministros el marco en el que trabajaremos» en los próximos meses, declaró ayer el comisario europeo de Comercio, Pascal Lamy, tras reunirse en Bruselas con el ministro brasileño de Comercio, Luiz Fernando Furlan.

Según Lamy, el bloque europeo quiere «demostrar que la UE está comprometida y quiere avanzar en la negociación» y calculó que la oferta implica la apertura de un mercado para los países del Mercosur (la Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) de aproximadamente 225.000 millones de dólares.

• Modalidad

La apertura de los mercados públicos prevé, entre otras cosas, que las empresas europeas y del Mercosur puedan participar de las licitaciones bajo la modalidad de «compre nacional» que puedan impulsar las naciones miembro.

Un acuerdo de este tipo ya fue firmado en diciembre de 2002 por el gobierno chileno de Ricardo Lagos, y según Lamy «daría a las compañías de los países del Mercosur la posibilidad de participar en las ofertas de contratación pública de los países de la UE» y vice-versa, ya que las empresas del Mercosur podrían acceder a estas licitaciones «en el nivel europeo, nacional, regional y municipal» y «con los mismos derechos que las de la UE».

Las compañías del Mercosur podrían presentarse a ofertas públicas de bienes «a partir de 162.000 euros» y de servicios públicos «a partir de 6,2 millones de euros», precisó Lamy.


Si bien el funcionario europeo no lo dijo públicamente, esta oferta es una forma de avanzar en algún tipo de acuerdo comercial sin la necesidad de incluir en las negociaciones a los subsidios agrícolas. Si bien hasta ahora no hubo respuestas desde alguno de los miembros del Mercosur, la posibilidad de intervenir en los mercados de compras gubernamentales se aceptaría, pero siempre que no implique una renuncia formal a discutir los subsidios agrícolas.

Según la posición de la Cancillería argentina, representada por
el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Martín Redrado, las negociaciones con la UE necesariamente tendrían que incluir la cuestión de los subsidios agrícolas; además de mantenerse la estrategia de discutir bajo la fórmula «4+1». Esto es, mantener una posición común con los cuatro países del bloque.

En este sentido, Furlán afirmó que «las concesiones agrícolas de la UE tendrán que formar parte del acuerdo».

Tras haber decidido Los Quince a finales de junio la reforma de la
política agrícola común (PAC) de subsidios, la Comisión Europea estudia actualmente el margen que le ofrece ésta para presentar al Mercosur una nueva oferta de bienes que proponga la apertura de su mercado a los productos del bloque sureño, y también lo que pueden ofrecer en la negociación agrícola de la OMC. Se trata de «encontrar el equilibrio entre lo que podemos dar al Mercosur y a la OMC», explicó la portavoz de Lamy.

Sin la respuesta en materia agrícola que el bloque sudamericano pide a los europeos, la negociación entre la UE y el Mercosur no registrará avances en la reunión de agosto
, según el embajador brasileño en la UE, Alfredo Graça Lima, que estimó que «sin una oferta agrícola ampliada, la negociación no puede ir adelante». Lamy no quiso admitir si la oferta europea consistirá en un aumento de las actuales cuotas de la UE para importar carne, lácteos o cereales del Mercosur, contingentes que mantendría para proteger su propia producción de estos bienes, según fuentes de ambas partes.

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