8 de julio 2003 - 00:00

Mercosur: pondrán en marcha una ley regional antimonopolio

Aquellas empresas que aspiran a incrementar sus negocios en el Mercosur, a través de fusiones o adquisiciones, deberán estar alertas porque regirá una nueva figura: el «monopolio regional» u «oligopolio regional». Tendrán que preocuparse ahora por su participación de mercado en todo el bloque comercial.

Para ello, mañana desembarcarán en el país un equipo de funcionarios brasileños para poner en marcha un nuevo mecanismo de defensa de la competencia en el bloque.

Brasil y la Argentina comenzarán a debatir con mayor profundidad el monitoreo conjunto del nivel de competencia para desalentar el surgimiento de monopolios u oligopolios en ambos mercados
.

En mayo pasado, el propio ministro de Economía, Roberto Lavagna, discutió en Brasilia este tema con las autoridades económicas brasileñas. Para impulsar en el marco del Mercosur un protocolo común que juzgue los casos de defensa de la competencia vendrá el secretario de Acompañamiento Económico del Ministerio de Hacienda, José Tavares de Araujo, y Daniel Goldberg, secretario de Derecho Económico del Ministerio de Justicia, quienes negociarán con sus pares argentinos de la Subsecretaria de Defensa de la Competencia y Defensa de Consumidor, a cargo de Patricia Vaca Narvaja.

•Prioridad

El objetivo prioritario al que aspiran los organismos de defensa de la competencia de ambos países es tener, antes de 2005, procedimientos bien lubricados.

Por el momento, las autoridades brasileñas y argentinas están confeccionando una lista de compañías que muestran signos de concentración
porque sus negocios reducen el nivel de competencia del mercado, que están bajo evaluación de los organismos de control y que pudieran tener impacto potencial en todo el bloque.

Según fuentes extraoficiales, la lista estaría compuesta por Johnson & Johnson, Bayer, DuPont, Acesita, Rohdia, Unilever, Companhia Vale do Rio Doce y el grupo Vicunha.

En la actualidad, las compañías que realizan alguna operación que conlleva una mayor concentración en el mercado, pasan por procesos diferentes e independientes en Brasil y en la Argentina.

Al coordinarse los procesos, las empresas tendrán menos trabajo porque las operaciones serán analizadas por criterios similares en ambos países. De dicha coordinación surgirá una nueva figura en la legislación del Mercosur, el monopolio regional u oligopolio regional.

De modo que ahora las empresas van a tener que preocuparse por su presencia en todo el Mercosur y no sólo en un país por vez
.

Es el caso por ejemplo de la empresa brasileña de bebidas
AmBev, que en el 2001 compró las cerveceras uruguayas Salus y Cympay, y había adquirido a la argentina Quilmes. Tendrá que analizar los impactos de sus operaciones en el mercado argentino y uruguayo.

Al respecto ya las autoridades brasileñas recibieron reclamos de legisladores uruguayos por cierta práctica monopólica.

Otro de los puntos relevantes del protocolo en gestación es que se involucrarán los casos de las empresas con matrices fuera del Mercosur, que se ven beneficiadas por los aranceles de importación común del bloque comercial
. Según los criterios de los funcionarios brasileños y argentinos, estas compañías multinacionales tienen ventajas que no poseen en sus países de origen.

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