El Mercosur y la Unión Europea (UE) continúan lejos de un posible acuerdo de libre comercio, tratado que debería haberse firmado en octubre del año pasado. Al menos ésta es la conclusión que obtuvieron los representantes del bloque sudamericano que hasta ayer discutieron en Bruselas (en la sede del organismo de la UE) con los europeos la posibilidad de avanzar seriamente en este tema. La falta de voluntad de la UE de reducir sus subsidios a la agricultura y de Brasil de aceptar una liberalización de los sectores de comunicaciones y servicios financieros, hacen que aún cualquier tipo de acuerdo de libre comercio esté lejano.
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Por la Argentina viajó a la capital de Bélgica el subsecretario de Integración Económica, Eduardo Sigal, mientras la representación oficial del Mercosur la ejerció el paraguayo Rubén Ramírez, cuyo país tiene la presidencia pro témpore del Mercosur. Además, estuvieron presentes como negociadores de Brasil, Regis Arslanian y el uruguayo Carlos Amorim.
Según Sigal, lo único que aceleraría las discusiones sería un «gesto recíproco para no reiterar el camino de frustraciones como el que se encontró en las negociaciones hasta ahora». De esta manera, desde el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rafael Bielsa se considera que el proceso continúa « trabado», con lo cual se necesitaría la concreción de una reunión ministerial donde se tomen decisiones más políticas que económicas para que se acelere el proceso.
Con el mismo pesimismo de los sudamericanos hablaron los representantes de la UE. Según el principal negociador de ese bloque, Karl Falkenberg, «me he encontrado con cuatro negociadores del Mercosur que no mantienen el mismo tono del discurso de sus ministros y presidentes. Ha habido una ruptura desde las últimas reuniones mantenidas en octubre. Falta motivación por ambas partes». Para el diplomático, «nuestro objetivo era identificar la mejor propuesta de cada parte, que será un punto de partida transparente para volver a negociar». El brasileño Arslanian contestó al europeo asegurando que «el Mercosur está listo para atender las reivindicaciones del lado europeo; estamos dispuestos a aumentar nuestras ofertas, por ejemplo, en el sector automovilístico, pero no estamos oyendo ninguna señal de la UE de que ellos piensen hacer lo mismo». Según el negociador brasileño, los coordinadores del Mercosur no tenían la autorización para presentar las mejores ofertas posibles en este momento. Por ello, volverán a sus respectivos países para consultar con los ministros antes de fijar una reunión ministerial.
En la reunión de ayer, ambos bloques se limitaron a presentar por escrito sus « parámetros», es decir, los elementos esenciales para este acuerdo que siempre han provocado problemas, como la agricultura, el sector industrial o la propiedad intelectual. Una vez más, los obstáculos no tardaron en surgir.
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