Actividad metalúrgica sumó cuarta suba en diciembre: 3,1% interanual

Economía

Las expectativas de los empresarios son alentadoras en el corto plazo, pero se agudiza problemática en torno de la falta de insumos.

Los datos que arroja el mes de diciembre confirman la tendencia del tercer trimestre de 2020, la industria se recupera a una velocidad mayor que el resto de las actividades económicas. Incluso, de acuerdo con un informe de la Universidad de Avellaneda, lo hace más rápido que los demás países de la región. Uno de los sectores que mostró números positivos durante el segundo semestre del año pasado es el metalúrgico. De acuerdo a la información que aporta la asociación que agrupa a las empresas, la producción creció en diciembre 3,1% interanual.

“El crecimiento se viene consolidando, diciembre fue el cuarto mes consecutivo con alzas y hubo un fuerte impulso de sectores como maquinaria agrícola, acoplados y autopartes”, explicó a Ámbito el director de Estudios Económicos de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA) Tomás Canosa. Aunque remarcó: “Si se analiza en términos de cadena de valor, para los rubros de petróleo y gas la situación sigue siendo muy delicada”.

El repunte de la actividad metalúrgica en el último mes del año también se vio reflejado en una mejora en el uso de la capacidad instalada. Durante diciembre ese índice presentó un promedio del 53,9% mientras que en igual período de 2019 había rondado el 47%.

Según el relevamiento de ADIMRA, las expectativas de los empresarios del sector muestran en el corto plazo un panorama alentador. De cara al próximo trimestre un 47% de los encuestados espera mejorar su producción, mientras que un 15% prevé una caída. En cuanto al empleo, un 38% adelantó que piensa aumentar su plantilla y un 22% cree que deberá achicarla.

El dato negativo es que a pesar del repunte del último semestre, la actividad metalúrgica cerró el año con una caída del 10,3%. Este resultado se explica por la fuerte contracción sufrida en los primeros seis meses de 2020. Las bajas más pronunciadas se dieron en abril y mayo cuando la producción prácticamente se paralizó

De cara a 2021, Canosa consideró que “la continuidad del rebote dependerá de cómo se mueva la demanda del agro, la construcción, el sector automotriz, el petróleo y el gas”. Aunque también remarcó que serán fundamentales la estabilidad macroeconómica, el acceso al crédito y el movimiento del dólar.

A pesar de que las expectativas siguen siendo alentadoras, empresarios consultados por Ámbito se mostraron preocupados por la falta de materias primas. La semana pasada este medio adelantó que los insumos metalúrgicos subieron durante 2020 más que la inflación. En rigor, los artículos no ferrosos aumentaron 47,6%, mientras que los ferrosos subieron un 43,2%. Fuentes del sector revelaron que la escasez ya no se da solo en el plano local y que los proveedores de Brasil frenaron los envíos debido a un crecimiento de la demanda a nivel mundial que la oferta no puede terminar de absorber.

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