14 de noviembre 2007 - 00:00

Economía, ministerio vaciado

Felisa Miceli
Felisa Miceli
Lo que más importa ante un cambio de ministros es quién será el que viene y no quién se va. Por lo tanto, ante la segura salida de Miguel Peirano hay varios aspectos que nos llevan a preguntarnos ¿cuáles serán las funciones del nuevo ministro?

Si no cambian las actuales condiciones, hay que destacar que quien asuma en el Palacio de Hacienda se encontrará con un cargo más devaluado que el de Roberto Lavagna e incluso que el de Felisa Miceli y que el del propio Miguel Peirano. No controlará la caja fiscal que está a cargo del secretario de Hacienda, Carlos Mosse, y del titular de la AFIP, Alberto Abad. Tampoco tendrá injerencia en la Secretaría de Comercio Exterior, en la de Comercio Interior y en la de Agricultura, que dependen de Guillermo Moreno, quien también maneja la Comisión de Defensa de la Competencia.

Pero lo más grave de todo es que el nuevo ministro (¿de qué?) no controlará la base de sustento para proyectar la política económica, que son las estadísticas públicas que procesa el INDEC. De acuerdo con insistente rumor, pasará a dependerdirectamente de la Secretaríade Comercio, que estaría en la órbita de la Presidencia de la Nación. Lo concreto es que el nuevo ministro sólo podrá manejar algunas áreas, como la Secretaría de Finanzas para conseguir nuevo financiamiento, tratar de renegociar la deuda con el Club de París y trabajar en conjunto con los países del Mercosur para la creación del Banco del Sur. También podrá tomar algunas decisiones en el área de política industrial, ya que tendrá a cargo la Secretaría de Industria y tal vez el Banco de Desarrollo que piden los industriales.

En lo que respecta a la políticacambiaria y monetaria, el último ministro que tuvo participación en su armado fue Roberto Lavagna. En la actualidad y con el esquema de un « sistema administrado de acumulación de reservas», el encargado de tomar decisiones es el presidente del BCRA, Martín Redrado, en línea directa con el presidente de la Nación. Por su parte, la política fiscal está reservada a la tarea de la AFIP y a la Secretaría de Hacienda.

  • Recorte

  • En este gobierno, lo que se ha observado con respecto al ministro de Economía es que el entrante siempre tuvo menos funciones que el reemplazado. Una situación que al parecer se repetirá, salvo que Cristina de Kirchner decida modificar este esquema donde el superministro de Economía es el presidente Néstor Kirchner.

    Quien ahora llega asumirá con una mochila muy grande. Nunca se dio el caso en la Argentina de un ministro de Economía que reciba una herencia de cinco años consecutivos de crecimiento económico por encima de 8% anual. Por lo general, el que llegaba debía devaluar la moneda, realizar un fuerte ajuste fiscal y bajar la inflación. Quizás este último punto sea el más importante, pero por ahora el gobierno no reconoce que los precios están subiendo más de lo que marcan los índices del INDEC.

    En lo que respecta al que se va, podemos decir que más allá de las internas o de hablar de más, Peirano deja el ministerio en una situación muy distinta de la de su antecesora, Felisa Miceli, y más parecida a la de Lavagna, que se fue denunciando al gobierno por corrupción en la obra pública. El hombre puesto por la UIA se retira cuestionando la política de Guillermo Moreno al frente del INDEC. Sabía que en una futura gestión en el próximo gobierno sería muy difícil acordar con el Club de París porque éste pedía estadísticas confiables para comenzar a renegociar la deuda.

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