17 de diciembre 2002 - 00:00

Misión técnica del FMI insiste con agenda que traba acuerdo

La misión técnica del FMI comenzó a trabajar ayer con una orden clara: recomponer las relaciones con el gobierno y acercar posiciones para llegar a un acuerdo. La presión de los países del G-7, principales accionistas del Fondo, motivó al menos un cambio de actitud en la intransigente «ala técnica» del organismo. Un inminente default masivo de la Argentina puso a la comunidad internacional en alerta. Ahora la principal preocupación en esta etapa de las negociaciones está centrada, sobre todo, en las cuentas públicas. Desde Washington quieren la seguridad de que el país podrá conseguir un superávit primario de 2,5% del PBI. También repasaron la situación monetaria y del BCRA tras los últimos cambios. Alfonso Prat-Gay, nuevo titular del Central, hizo su presentación formal ante los representantes del Fondo ayer a las 15, y les aseguró su vocación por mantener la independencia de la autoridad monetaria.

La nueva misión del FMI que comenzó ayer la ronda de reuniones en el Ministerio de Economía y el Banco Central dio los primeros pasos para reflotar negociaciones formales con la Argentina. La presión que en estos últimos días ejercieron los países del G-7, principales accionistas del organismo, consiguieron morigerar la intransigencia que venía mostrando el «ala técnica» del Fondo.

La perspectiva de un default masivo, no sólo con el Banco Mundial sino también con el propio FMI y con el Banco Interamericano de Desarrollo, es percibida cada vez con más preocupación en el exterior. «En Washington cada vez tienen menos margen para ignorar el caso argentino, porque la bola de nieve se agranda», explicaba ayer una alta fuente del Ministerio de Economía.

La inminencia de un default con el FMI, que se produciría a mediados de enero, aceleró un cambio en la actitud de indiferencia total que se apoderó de la línea técnica del FMI en noviembre.

Tras un mes casi sin contactos, los técnicos del Fondo que llegaron a Buenos Aires repasaron en detalle las cifras del Presupuesto que está por aprobar el Congreso, la situación bancaria y monetaria tras los últimos cambios en el BCRA. Permanecerán en la ciudad por lo menos hasta el jueves.

• Voluntad

La misión está encabezada por John Dodsworth, el número dos del jefe del departamento occidental del FMI, Anoop Singh. Se trata de una presencia «calificada», que demuestra mayor voluntad por parte del organismo.

En cambio, llamó la atención la ausencia de
John Thornton, encargado del caso argentino y quien había sido anunciado inicialmente. Además, forman parte de la delegación Luis Cubbedú, representante del organismo en el país, y Alberto Ramos (quien maneja información de prácticamente todas las áreas).

La intención de los visitantes es retomar más seriamente las negociaciones es que plantearon la posibilidad de redactar un nuevo memorando de entendimiento, donde consten los avances de las últimas semanas. Por supuesto, la cuestión de los amparos, la posibilidad de redolarizar depósitos y un presupuesto que continúa sin aprobarse son escollos aún difíciles de resolver para acercarse a una negociación final.

Para el Fondo, una cuestión innegociable está vinculada al superávit primario de 2,5% del PBI que deberá obtener el gobierno durante 2003. Por eso, el hincapié principal de estos días estará puesto en revisar punto por punto la viabilidad del Presupuesto que terminará siendo aprobado por el Congreso.

Al mediodía, los hombres del Fondo almorzaron con varios integrantes del equipo económico, entre ellos el secretario de Hacienda,
Jorge Sarghini, y el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen.

Además, también participó del encuentro el ya confirmado vicepresidente del Banco Central,
Pedro Lacoste. Se trató de una presencia muy bien calculada: demuestra la nueva etapa de relaciones (con mucha mejor sintonía) que ahora existe entre Economía y el BCRA, tras la designación de Alfonso Prat-Gay como presidente.

Justamente, los cortocircuitos permanentes que durante los últimos meses existieron entre ambas instituciones ayudaron a entorpecer las negociaciones con el FMI.

• Presentación

Prat-Gay también hizo su presentación formal ante los negociadores. Los recibió a las tres de la tarde en su despacho del segundo piso (junto a Lacoste) y les aseguró su intención de mantener al Banco Central independiente y ajeno a las presiones políticas.

Asimismo, se manifestó favorable a la eliminación de los controles cambiarios. Justamente, en las distintas cartas de intención que se discutieron con el FMI, la liberación de las restricciones al movimiento de capitales figuró como uno de los temas centrales.

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