4 de julio 2001 - 00:00

Molinos: preparan plan reactivante

La industria molinera podría ser una de las próximas actividades insertadas en los Acuerdos de Competitividad que el Ministerio de Economía firma con los diferentes sectores de la producción. Esto permitiría ingresos adicionales de u$s 740 millones al país según cálculos del sector privado.

La Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM) ya presentó una propuesta al ministro Domingo Cavallo, la que podría ser base de las negociaciones que ya comenzaron en el Palacio de Hacienda.

Los beneficios para los molinos harineros produciría un efecto dominó sobre la producción primaria, indican los industriales.

No obstante, uno de los principales reclamos de la molinería es la generalización del IVA para la cadena trigo-harina- pan, que hoy se encuentra gravada en 10,5%, 21% y exenta respectivamente. «Si la alícuota se establece en 21% se mejoraría la recaudación en u$s 400 millones. Si se reduce la alícuota a 10,5% aumenta u$s 200 millones. El impacto en los precios se modera con la eliminación de otros impuestos, como el de tasas de Abasto», explica el trabajo presentado en Economía.


Privatización

Los molineros, que desde el '96 viene impulsando la instalación de caudalímetros, que hoy son obligatorios aunque no existe acuerdo sobre el órgano de contralor ( algunos dicen que la ONCCA -que depende de Agricultura-, otros directamente indican que debiera ser la AFIP), proponen ahora que se privatice dicha tarea que permitiría el control de la evasión. A esta propuesta se sumaría la instalación de un sistema de transmisión de datos a distancia para controlar la información en tiempo real y una rápida implementación del sistema de percepción o control impositivo por parte de los molinos elaboradores de harina por cuenta de terceros. Esto evitaría, argumentan, la evasión por vía de la producción a façón. Para los privados «con las medidas sugeridas se eliminaría la pérdida de entre u$s 120 y 180 millones».

La industria molinera reclamó recientemente que la eliminación de los reintegros a la exportación de harina, no compensada en su totalidad por la aplicación del Factor de Convergencia, perjudica cualquier estrategia exportadora. «En la medida en que el beneficio obtenido por la exportación del trigo se traslade al precio del mercado esta diferencia se irá anulando, y puede quedar en peor situación que la anterior», admitían.

En consecuencia, los molineros reclaman un plan reactivante que contemple un reintegro a la exportación para mercados extrazona, beneficio con el que contaban antes de la Resolución 220/2001, y extender a la harina los beneficios pautados para las exportaciones al Mercosur, con el fin de atenuar el impacto de la devaluación del real. El aumento de las exportaciones de harina, por potencial, podría alcanzar a u$s 100 millones, según los industriales, quienes sugieren que para llevar a dicho monto la actividad industrial debería aumentar entre u$s 40/60 millones en productos.

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