Moody's le mantuvo la nota alta al Uruguay
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Finalmente señala que «la prudencia fiscal, la aceleración de las reformas pendientes, la profundización de la modernización del sistema financiero y la mayor diversificación de los mercados para las exportaciones deberían contribuir a mantener los fundamentos económicos del Uruguay acordes con su nivel de calificación».
Confirmación
La agencia de riesgo Fitch-Ibca había confirmado en julio la calificación de la deuda uruguaya, aunque también anunció en su decisión de modificar la perspectiva de la deuda uruguaya «de estable a negativa», lo que había dejado abierta la posibilidad de una futura rebaja en la calificación de las emisiones de bonos que realiza del país.
En su comunicado, Fitch confirmó la calificación de la deuda a largo y corto plazo en moneda extranjera y de la deuda a largo plazo en moneda local en BBB-y BBB+, respectivamente, pero afirmó que «la modificación de las perspectivas (de crecimiento) refleja el deterioro del contexto externo desde marzo, cuando las calificaciones de Uruguay fueron confirmadas, que resultó en recortes en las metas de crecimiento y en las debilitadas finanzas públicas». Para este año el gobierno prevé que el crecimiento de la economía de alcance a 2% del Producto, después de caídas de 3.4% en 1999 y 1.1% en 2000. Sin embargo, esa meta se ha venido revisando con técnicos del Fondo Monetario Internacional, como resultado del impacto que tiene en Uruguay la inestabilidad de las economías de la Argentina y Brasil, había donde se dirige 45% de las exportaciones del país. Favorecido por la calificación de investment grade que lograra en 1997, Uruguay ha venido en los últimos años colocando deuda a nivel interno y externo pagando un reducido «spread», con un riesgo-país inferior a los 300 puntos básicos, y cubriendo sin problemas su déficit fiscal, que en 2000 alcanzó a 4,2% y para este año se proyecta en 2,6% del Producto.




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