Moyano showman

Economía

Eufórico estaba Moyano ayer en el Senado, donde avanzó el proyecto que cambia el régimen jubilatorio. Tanto, que dijo que él estaba con Tomada cuando Kirchner lo llamó para contarle "la buena nueva" de la opción de regreso al sistema de reparto. Dijo que "si el ministro hubiera sido mujer, no la largaba". Otro gag: se preguntó por qué una persona podía divorciarse cuantas veces quisiera y no así cambiarse de administradora. Hasta alardeó de que camioneros "toquetones" espantaban a promotoras de AFJP en minifalda que querían afiliados.

«Cuando (Néstor) Kirchner llamó a (Carlos) Tomada para avisarle que mandaba el proyecto al Congreso, yo estaba reunido con el ministro. Fue tan eufórica mi reacción que lo quería abrazar. Si hubiese sido una mujer, no la largaba», fue la frase del secretario general de la CGT, Hugo Moyano, que desató las carcajadas de los legisladores y del público que presenciaba la reunión conjunta de las comisiones de Presupuesto y Hacienda y de Trabajo del Senado. Allí se debatía el futuro del sistema previsional argentino.

«El sistema privado de jubilaciones fue una de las grandes estafas que se le hizo al pueblo argentino», sostuvo Moyano, y recordó la campaña de publicidad agresiva de las AFJP que «hasta mandaban señoritas con polleras cortas a hablar con los muchachos, hasta que apareció un toquetón de los que nunca faltan y las chicas no fueron más». El presidente de la Comisión, el kirchnerista chaqueño Jorge Capitanich, festejaba las ocurrencias del camionero, pese a haber sido en los 90 uno de los más firmes defensores de las administradoras de fondos de jubilaciones y pensiones (AFJP).

Moyano también remarcó que a los trabajadores los « jodieron durante muchos años» y elogió la libre opción jubilatoria utilizando una vieja arenga del diputado laborista Héctor Recalde: «Resulta ser que uno se puede divorciar todas las veces que quiera, pero en este país no se puede salir de las AFJP».

Finalmente, el proyecto de ley para introducir modificaciones al sistema previsional, incluyendo la libre opción jubilatoria, estará listo para ser tratado la semana que viene en la Cámara de Senadores una vez que termine de firmarse el dictamen unificado. Sin embargo, la iniciativa recibirá una modificación que ya fue conversada con el ministro de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Carlos Tomada, y con el director de la ANSeS, Sergio Massa, en la reunión en conjunto que se llevó a cabo ayer en el edificio anexo de la Cámara alta y a la que asistieron otros funcionarios del gobierno nacional y representantes de los trabajadores.

Se trata de un artículo, propiciadopor la bancada del radicalismo, que introduce una cláusula de garantía para que el Estado no pueda utilizar para otros fines que no sean previsionales los mayores recursos que le ingresen por el traspaso de los aportantes del sistema de capitalización al de reparto.

Esta cláusula, que los legisladores llaman «de intangibilidad», estaba siendo redactada por los titulares de las comisiones convocantes, Capitanich y el jujeño Gerardo Morales, con el acuerdo del resto de los senadores. Esto resulta curioso y preocupante teniendo en cuenta la efectividad de la ley de intangibilidad de los depósitos en 2001, también reclamada por los entonces diputados. La UCR también propuso que se incluya en la ley un coeficiente de actualización de las jubilaciones atado al índice de inflación. «En un país que devalúa su moneda y donde los sueldos pierden su poder adquisitivo no se puede eludir este tema», explicó Morales.

El proyecto será debatido el martes de la semana próxima, en lo que podrá ser una doble jornada del inicio de las sesiones extraordinarias.

El plenario de comisiones fue abierto por el vicepresidente de la Nación, Daniel Scioli, quien remarcó que no se podía « comenzar de mejor manera el año legislativo que discutiendo este proyecto de ley». Durante su corta presencia en el salón Manuel Belgrano del edificio anexo, el presidente del Senado resaltó los avances en «lograr un sistema más equilibrado, justo y solidario».

Por su parte, el ministro Tomada recordó que la reforma previsional era «una promesa de la plataforma electoral» del presidente Kirchner.

El titular de la ANSeS dijo que el punto principal del proyecto es la resolución del « problema de la libertad de opción para que todo aportante pueda, cada cinco años y por 180 días, elegir a qué régimen jubilatorio hacer sus aportes».

Massa también resaltó que de los casi doce millones de afiliados «la mitad no eligió el sistema de capitalización, pero había sido incluida por la trampa en la ley que dice que si el trabajador al inicio de su vida laboral no opta por el sistema de reparto, es llevado automáticamente al sistema de capitalización».

Dejá tu comentario