La regional Patagonia de la CGT negociaba anoche en el edificio porteño de Azopardo (sede nacional de la central gremial) la posibilidad de levantar el paro con movilización que 24 horas antes había ratificado para el viernes 24 en reclamo de la eliminación del Impuesto a las Ganancias para los trabajadores de esa región.
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Antes de la llegada de los patagónicos a la CGT nacional, la representación gremial había anunciado en conferencia de prensa, en el local del Sindicato de Viajantes, la postergación del tercer plenario regional, previsto para mañana y el sábado próximos en General Pico, La Pampa.
Según justificó la conducción, el secretario de Interior de la CGT, Gerónimo Venegas, fue quien personalmente reclamó la postergación argumentando que la dirigencia nacional «se encuentra por estos días realizando gestiones en pos de una solución al problema distorsivo del Impuesto a las Ganancias».
En ese contexto, las regionales del sur del país fueron convocadas ayer a una reunión en Buenos Aires con la conducción nacional. Pretende el consejodirectivo de la CGT nacional presionar a Hugo Moyano con un comité confederal al que convocó para el 6 de abril, a fin de acelerar el reclamo por Ganancias ante el gobierno.
El plenario que la CGT Patagonia organizó para La Pampa no tendría todavía nueva fecha de realización. Al convite ya habían sido invitados los Sindicatos del Petróleo y Gas Privados de Neuquén-Río Negro, Chubut y Santa Cruz. Pero los secretarios gremiales del petróleo Guillermo Pereyra, Mario Mansilla y Héctor Segovia ya anticiparon que no se sumarán al reclamo cegetista porque insisten con mantener el diálogo con el gobierno nacional. De hecho, anoche gestionaban desde el despacho del senador nacional por Santa Cruz Alberto «Tito» Fernández un encuentro para hoy con el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, para avanzar con el reclamo por Ganancias, sorteando a la CGT y parados sobre la revuelta petrolera de Las Heras, que dejó un policía muerto. Atrás quedó el enojo que reinó el viernes pasado, cuando Segovia llegó desde Santa Cruz para entrevistarse con el presidente Néstor Kirchner en la Casa Rosada. Ningún funcionario había avisado al gremialista que el primer mandatario había partido hacia El Calafate.
Por vía separada, los petroleros avanzaron ayer con otro frente de reclamo. Se reunieron ayer por primera vez en 2006 con la Cámara de Empresas de Producción y Explotación de Hidrocarburos, habilitando la paritaria por zona que, de avanzar tal como plantea el gremio, reportaría a los petroleros un incremento salarial de 43%. Exigen allí los sindicalistas, además, subir el piso de las asignaciones familiares para que el beneficio alcance a más trabajadores. A la paritaria sólo asistieron los sindicatos de la Patagonia, barriendo de un plumazo el protagonismo de la Federación de sindicatos, que conduce Luis Ferreira. Los petroleros patagónicos no sólo quieren imponerse a la CGT regional, sino a la Federación de Ferreira. En ese marco, los dirigentes del crudo buscan abrirse un camino político. Por caso, Pereyra de Neuquén, ex diputado provincial y ex subsecretario de Trabajo de Jorge Sobisch, respalda ahora la candidatura por el MPN de Jorge Sapag a gobernador y pretende hacerse de una banca en el Senado de la Nación.