10 de enero 2002 - 00:00

No se podrá comprar más en cuotas con tarjetas

Desaparecieron de los comercios las compras con tarjeta en cuotas: como eran en dólares y hoy sólo pueden hacerse compras en pesos, las administradoras de esos medios de pago resolvieron dejar de ofrecer esa forma de financiación. En realidad, tampoco es posible dar créditos en pesos por la falta de tasa de interés y de financiamiento. Será otra razón más para que siga cayendo el consumo.

No se podrá comprar más en cuotas con tarjetas
Se acabaron las ventas en cuotas con tarjeta en la Argentina: las principales administradoras de medios de pago que actúan en el país informaron a sus comercios adheridos que el régimen -que se aplicaba exclusivamente en el país, vale decirlo- dejó de existir.

La razón es que las cuotas (3, 6, 12) estaban expresadas en dólares; al modificarse el régimen legal e imponer que todas las compras con tarjeta realizadas en el país deben nominarse en pesos, el sistema no puede seguir funcionando.

¿Por qué, entonces, no crear las cuotas en pesos? «Quizás en el futuro, cuando las cosas estén un poco más claras, podamos volver a dar cuotas y en pesos. Pero hoy es imposible: no hay siquiera una tasa de interés indicativa», decía ayer una alta fuente de una de las principales empresas del sector.

• Sin crédito

La movida de las tarjetas, desde ya, es un indicador más de que el crédito en la Argentina, a todos los efectos, ya no existe: ni empresas ni individuos lograrán financiación para sus proyectos, al menos en el futuro inmediato.

En tanto, una de las mayores incógnitas que deberá despejar el Banco Central es qué sucederá con las tarjetas de crédito: es que además del plástico, la cuestión involucra saldos en dólares, débitos automáticos, cuentas bimonenetarias, gastos en el exterior entre muchas otras dudas.

Hasta anoche los bancos esperaban las circulares de la autoridad monetaria reglamentando, por caso, cuál debe ser el tipo de cambio a aplicar para liquidar compras fuera del país. Esto no sucedió, y por eso (entre otras razones), hoy habrá nuevamente feriado cambiario.

«Seguramente será el libre al momento en que el cliente abone el resumen de cuenta»,
dijo a este diario una fuente bancaria. «Es una cuestión tanto de lógica como de historia: antes, en épocas de inflación, también era así.»

Sin embargo, ese mecanismo podría dar lugar a abusos por parte de alguna entidad financiera, que tal vez incurriría en la siguiente «avivada»:

El cliente se fue de vacaciones al Uruguay, y concurre a pagar su saldo de tarjeta a la vuelta de su viaje. Allí gastó u$s 1.000. El cajero le informa que debe pagar $ 2.000. El cliente protesta: «¿Por qué me cobra el dólar a dos pesos, si enfrente vale $ 1,55?».

• Diferencias

El cajero le retruca que ése es el tipo de cambio que aplica el banco para esa clase de operación, y que si lo desea también puede saldar su deuda abonando en dólares billete. Desde ya, el cliente de marras tendría una dificultad no menor para comprar los billetes donde se los vendieran más baratos: todos sus pesos están dentro del «corralito». Por eso, se supone, el Central deberá fijar algún tipo de precio indicativo para estos pagos en dólares.

Tampoco está claro aun cuál será la relación cambiaria que se aplicará a quienes hubieran gastado en el exterior con su tarjeta antes de la entrada en vigencia de la Ley de Emergencia Económica (el 6 de enero).

«Para nosotros está claro: uno a uno, porque la ley no puede ser retroactiva. Hasta esa fecha el tipo de cambio era ése, y no podemos utilizar otro. Además, lo dice la ley: todos los saldos pendientes de pago se liquidarán a un peso, un dólar»,
dicen en un banco extranjero.

Pero otra entidad afirma exactamente lo contrario:
«La ley dice que todos los gastos en el exterior no se pesifican, por lo que el cliente -aun aquellos que usaron su tarjeta fuera del país antes de la sanción de la ley-debería saldar la deuda en dólaresbillete o al tipo de cambio vigente a la fecha del pago».

¿Qué sucede con quienes tienen saldos pendientes de pago en pesos y en «argendó-lares» (compras hechas en el país pero facturadas en moneda extranjera)?
«Todo se pasa a pesos; eso está clarísimo», coinciden varios banqueros.

Hay, además, quienes tienen una cuenta bimonetaria, e imputan el pago de sus saldos de tarjeta de crédito a esa cuenta. ¿Qué pasa si ese cliente -igual que en el caso anterior-tiene deudas en pesos y en argendó-lares?
«Toda la deuda se convierte a pesos, y por lo tanto el pago se imputa contra la parte en pesos de la cuenta; en caso de no ser suficiente, se tomará la parte de dólares, pero al tipo de cambio libre a la fecha del vencimiento. Esto, claramente, favorece al cliente», dicen en un banco.

¿Qué sucederá con los cargos anuales que aplican los bancos por renovación, muchos de ellos expresados en dólares?
«No nos parece que nadie vaya a aumentar esos precios; se mantendrán en pesos. La competencia es muy fuerte, y todos los bancos están peleando por los clientes. No nos parece que haya lugar para incrementos de precios.»

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