14 de enero 2002 - 00:00

Nota completa publicada por "El Mundo" de España

DEBE REDUCIR SU DEUDA
La crisis de Argentina obliga a Repsol YPF a revisar su plan de inversiones

JUAN T. DELGADO | JULIAN GONZALEZ. EL MUNDO
(14 de enero de 2002)

La dirección de Repsol YPF está revisando los objetivos de su plan estratégico, que encierra unas inversiones de 24.000 millones de dólares hasta 2005. A pesar de que la petrolera ya contaba el año pasado con un escenario de precios bajos del crudo a corto y medio plazo, los sucesos del 11 de Septiembre y, sobre todo, la crisis argentina han cambiado las bases sobre las que se sustentaba el programa.

De aquí a finales del segundo trimestre, la compañía decidirá si la adaptación a la nueva realidad económica e internacional debe conllevar un recorte de los principales objetivos previstos, es decir, inversiones y reducción de la deuda. En principio, fuentes cercanas a la petrolera aseguran que «las grandes cifras se mantendrán». Esto supondría que Repsol YPF llegaría a 2005 con un nivel de endeudamiento de entre el 30 y el 35%, un aumento de la producción de crudo y gas del 8% anual, y un incremento del dividendo del 10% cada año.

Eso sí, aunque la compañía mantenga sus metas globales, el devenir de la crisis argentina puede cambiar el calendario anual de objetivos previsto. Repsol YPF afrontará su primera prueba de fuego en el segundo trimestre de este año, momento en el que anunciará si ha cumplido con su promesa de dejar su deuda en el listón del 43,5% al cierre de 2001.

Revisión a la baja
Hasta la entrada en escena de los últimos acontecimientos de Argentina, el endeudamiento era el factor que más pesaba sobre la cotización de las acciones de la petrolera. La deuda de la compañía supera hoy los 19.700 millones de euros. Por ello, los analistas y el mercado bursátil tendrán muy en cuenta los logros de Repsol YPF en este sentido.

La agencia de calificación de riesgos Moody's ha abierto precisamente un proceso de revisión de la petrolera y todo apunta a que será revisada a la baja. Repsol YPF tiene actualmente una calificación de Baa1, es decir, que ofrece una adecuada seguridad financiera, aunque tiene elementos de riesgo a largo plazo.

Los expertos del sector creen que el futuro a corto plazo de la compañía dependerá más de lo que acontezca en Argentina que de la evolución del precio del crudo. Si bien es cierto que cada dólar de caída del barril provoca un agujero de 135 millones de dólares en las cuentas de cualquier petrolera, Repsol YPF diseñó su presupuesto para este año partiendo de un crudo a 19 dólares. Es decir, la estrategia 2001-2005 está dibujada sobre un escenario de precios en descenso progresivo (hasta alcanzar el entorno de los 16 dólares por barril en 2005), y difícil de agravarse (a menos que haya una guerra de oferta entre la OPEP y los grandes productores no asociados).

Los analistas recuerdan que el negocio petrolero es muy volátil, por depender de los vaivenes de la cotización internacional del crudo. Sin embargo, tanto el consumo de productos petroleros como las inversiones de las compañías son mucho más estables que en otros sectores. Por un lado, la demanda de este tipo de energía no registra variaciones bruscas (es muy inelástica).Y por otro, la puesta en marcha de una explotación petrolera cuesta demasiado dinero como para abandonarla si se auguran vacas flacas.

Ambas razones justifican la decisión de Repsol YPF de mantener el ritmo de sus inversiones en Argentina, donde se ha dejado ya 19.900 millones de euros. De aquí a 2005, la petrolera prevé destinar al país suramericano 6.943 millones de dólares, más de la cuarta parte del dinero que tiene previsto para todo el plan estratégico.

No obstante, la participación de Argentina en el negocio de Repsol YPF irá reduciéndose poco a poco durante los próximos años, y no precisamente por las circunstancias que atraviesa el país desde hace días, sino porque la diversificación de riesgos es una asignatura que ya figuraba en el plan estratégico. La petrolera prevé que, para 2005, el 54% de las reservas estarán ubicadas en Latinoamérica y el 25%, en Argentina. Hoy día, el subsuelo argentino encierra el 58% de las reservas probadas de Repsol YPF, mientras que el sólo el 29% está ubicado en el resto del subcontinente (concretamente en Bolivia, Venezuela y el Caribe).

De este modo, la vertiente argentina se convierte en el factor de mayor riesgo de cara a la consecución de los objetivos marcados.Fuentes de la petrolera reconocen que las medidas que pondrá en marcha el Gobierno de Eduardo Duhalde tendrán un impacto en sus cuentas, pero, al mismo tiempo, aseguran que la donación que el conjunto del sector realizará al Estado no asfixiará al negocio petrolero en Argentina.

Repsol YPF cargará aproximadamente con un tercio de las ayudas totales, que rondarán entre los 1.000 y los 1.400 millones de dólares. Sin embargo, fuentes del sector reconocen que este mecanismo, que encierra un reparto equitativo del préstamo entre todos los operadores, es un mal menor para los afectados, si se compara con los efectos que ha provocado el impuesto a las exportaciones que pretendía Duhalde.

La donación permitirá a Repsol YPF y a sus competidores financiar a su antojo el préstamo, a diferencia de la tasa, que les obligaría a pagar una cantidad anual variable hasta 2005 y generaría gran incertidumbre en el mercado.

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